¿Cómo tratar la vasculitis asociada a ANCA?

17.03.2017
How to treat ANCA-associated vasculitis: practical messages from 2016 EULAR/ERA-EDTA recommendations
Jan Sznajd, Chetan Mukhtyar

Artículo completo

Artículo completo, publicado en Polish Archives of Internal Medicine, está disponible de forma gratuita en inglés aquí.

Resumen

La Liga Europea Contra el Reumatismo (EULAR) junto con la Asociación Renal Europea y la Asociación Europea de Diálisis y Trasplantes (ERA-EDTA) han publicado recientemente una versión actualizada de las recomendaciones EULAR 2009. La nueva versión se enfoca en el manejo de la vasculitis (VAA) asociada a anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA). En el presente artículo se discutirá una serie de mensajes derivados de dichas recomendaciones y clave para la práctica clínica.

  1. A ser posible debe realizarse una biopsia para confirmar un diagnóstico nuevo o bien una recaída.
  2. El tratamiento con glucocorticoides es un elemento extremadamente importante en el manejo de la VAA, sin embargo, es también responsable de la mayoría de los efectos adversos. La dosis recomendada es de 7,5-10 mg/d durante 3-5 meses.
  3. La ciclofosfamida y el rituximab son fundamentales para la inducción de la remisión.
  4. Los pacientes con una recaída grave deben ser tratados como aquellos con una enfermedad nueva, siendo preferible el uso de rituximab en los pacientes que tuvieron una recaída tras un tratamiento previo con la ciclofosfamida.
  5. Las recaídas menores no deben tratarse solamente con glucocorticoides, y debe considerarse un cambio en el régimen inmunosupresor.
  6. Se puede administrar rituximab no solo en la inducción de la remisión, sino también en el mantenimiento.
  7. El tratamiento de mantenimiento debe durar por lo menos 2 años. Después de este período se puede reconsiderar su reducción.
  8. Aunque los ANCA son sumamente útiles en el proceso diagnóstico y parece que el aumento de los ANCA está asociado a la recaída, su monitoreo continuo no debe guiar las decisiones del tratamiento.
  9. La monitorización de las VAA debe ser de tipo holístico con una herramienta de evaluación estructurada. Se debe monitorizar tanto los efectos relacionados con la vasculitis como con el tratamiento.
  10. El manejo debe ser realizado en un centro experto o conjuntamente con él.
  11. Los pacientes deben participar en la toma de decisiones y tener acceso a recursos educativos.

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