Hipertensión: beneficios de β-bloqueantes y de otras clases de fármacos

03.07.2017
Wiysonge CS, Bradley HA, Volmink J, Mayosi BM, Opie LH. Beta-blockers for hypertension. Cochrane Database Syst Rev. 2017 Jan 20;1:CD002003. doi: 10.1002/14651858.CD002003.pub5. Review. PubMed PMID: 28107561.
Los beneficios de los ß-bloqueantes son, con probabilidad, menores que los que aportan otras clases de medicamentos utilizados en el tratamiento de la hipertensión.

Este metaanálisis examinó los efectos de los ß-bloqueantes en comparación con el placebo (>23 000 participantes en 4 pruebas controladas aleatorizadas [RCT]), o en comparación con otros fármacos: diuréticos (>18 000 pacientes, 5 RCT), bloqueantes de los canales de calcio (BCC) (> 44 000 pacientes, 4 RCT) e inhibidores del sistema renina-angiotensina (SRA) (>10 000 pacientes, 3 RCT). El atenolol se utilizó en la mayoría de las pruebas. Los ß-bloqueantes vasodilatadores de nueva generación no se utilizaron.

En comparación con el placebo, los efectos estimados de los ß-bloqueantes en un grupo de 1000 pacientes tratados durante al menos 1 año (de 1 año a más de 8 años, principalmente 3-5 anos) son los siguientes: sin diferencias en la mortalidad (riesgo relativo [RR], 0,99); 7 menos eventos cardiovasculares totales (RR, 0,88), incluyendo 5 casos menos de ictus (RR, 0,80); sin diferencia estadísticamente significativa en la frecuencia de la enfermedad coronaria (3 casos menos); al final, una probabilidad mucho más alta de retirada del medicamento debido a eventos adversos (>170 casos más de la retirada; RR, 3,38).

En cuanto a la mortalidad, los efectos de los ß-bloqueantes no fueron estadísticamente diferentes a los que se evidenciaron con los diuréticos (RR, 1,04) o a los de los inhibidores SRA (RR, 1,10). Los pacientes tratados con ß-bloqueantes tenían un riesgo mayor de muerte que los pacientes que recibían BCC (RR, 1,07; diferencia en la supervivencia absoluta de aproximadamente 1/200 pacientes tratados). También la frecuencia de ictus fue mayor en los pacientes que tomaban ß-bloqueantes, en comparación con BCC (RR, 1,24; estimado 1 ictus más por 180 pacientes tratados) y comparando con inhibidores SRA (RR, 1,30; 1 ictus más por 65 pacientes tratados).

Los efectos de los ß-bloqueantes en comparación con otros fármacos no eran mejores en lo que atañe a la frecuencia de aparición de la enfermedad coronaria o el riesgo de eventos cardiovasculares totales. El efecto de los ß-bloqueantes como medicamento principal en la disminución de la presión arterial se estimó en 11 mm Hg para la presión arterial sistólica y 6 mm Hg para la presión arterial diastólica. Sin embargo, los ß-bloqueantes no superaron el efecto de otros fármacos en ninguna comparación.