Cianosis

Coloración azul-violeta de la piel y de las mucosas.

Etiopatogenia y causas

1. La cianosis verdadera desaparece al presionar la piel. Causas: aumento de la concentración de hemoglobina desoxigenada en la sangre capilar (>5 g/dl) o presencia de hemoglobina patológica (más frecuentemente metahemoglobina >0,5 g/dl).

1) Cianosis central: generalizada, visible en las mucosas (sobre todo de los labios) y en la piel, que generalmente está caliente. Si se presenta en el lóbulo de la oreja no desaparece después de su masaje. Causas:

a) hipoxemia (generalmente SaO2 <85 %, PaO2 <60 mm Hg): insuficiencia respiratoria, algunas cardiopatías congénitas que causan cortocircuito venoarterial, disminución de la presión parcial de oxígeno en el aire inspirado (a grandes alturas)

b) presencia de hemoglobina patológica: metahemoglobinemia, sulfohemoglobinemia (entonces la PaO2 normal).

2) Cianosis periférica: visible solo en la piel de las partes distales del cuerpo, que generalmente está fría. Si se presenta en el lóbulo de la oreja, desaparece después de su masaje. Es el signo de desoxigenación excesiva de hemoglobina en los tejidos periféricos. Causas:

a) hipotermia significativa (vasoconstricción fisiológica)

b) disminución del volumen de eyección (p. ej. shock cardiogénico, insuficiencia cardíaca avanzada, estenosis de la válvula mitral o aórtica)

c) alteraciones locales del sistema arterial (p. ej. ateroesclerosis, émbolos arteriales, enfermedad de Buerger, angiopatía diabética)

d) alteraciones vasomotoras (neurosis, fenómeno de Raynaud, acrocianosis)

e) empeoramiento del retorno venoso (trombosis, síndrome postrombótico, flebitis superficial)

f) aumento de la viscosidad de la sangre (policitemia, crioglobulinemia, gammapatías).

2. La pseudocianosis no desaparece al presionar la piel con el dedo. Se presenta raramente. Causa: pigmento anormal en la piel (fármacos: clorpromazina, amiodarona, minociclina; metales pesados: plata, oro).

Diagnóstico

Anamnesis y exploración física, valoración de las constantes vitales (respiración, pulso, presión arterial, temperatura corporal), pulsioximetría y en caso de necesidad gasometría (la cianosis no es un signo fidedigno de hipoxemia), valoración de la reacción a la administración de oxígeno (no desaparece en las cardiopatías con cortocircuito venoarterial, cuando existe un shunt intrapulmonar significativo y cuando están presentes hemoglobinas patológicas), hemograma de sangre periférica (la cianosis verdadera no se presenta en personas con anemia severa, sin embargo en personas con policitemia se presenta más temprano), radiografía de tórax, y dependiendo de la causa sospechada otras pruebas del sistema circulatorio (ECG, ecocardiografía, etc.) o respiratorio (pruebas funcionales, TC de tórax y otras), determinación de la presencia de hemoglobinas patológicas.