Comunicación interventricular (CIV)

Clasificación de la CIV según la localización: perimembranosa, muscular, de salida supracristal, subarterial, subpulmonar, doblemente relacionada (en contacto con ambos anillos fibrosos de las válvulas de los troncos arteriales), de entrada tipo canal auriculoventricular o de tipo defecto auriculoventricular. En adultos se suelen detectar defectos pequeños.

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

1. Síntomas: en la CIV de pequeño tamaño no se presentan. En los defectos más grandes: disnea de esfuerzo, tolerancia al esfuerzo limitada, palpitaciones y limitación importante de la actividad física si aparece en el contexto de un síndrome de Eisenmenger.

2. Signos en la auscultación: soplo holosistólico intenso en el IV espacio intercostal con frémito sistólico (más acentuado en los defectos más pequeños; los defectos musculares se caracterizan por soplo de volumen variable y a veces de corta duración por constricción del defecto por el musculo en la sístole); retumbo diastólico en el ápex (en caso de alto flujo, lo que conduce a una estenosis relativa de la válvula mitral); cuando se desarrolla el síndrome de Eisenmenger, el soplo desaparece y se acentúa significativamente el II tono y puede aparecer soplo diastólico de insuficiencia de la válvula pulmonar (soplo de Graham-Steell).

3. Historia natural: un cortocircuito moderado condiciona una sobrecarga de volumen en el ventrículo izquierdo, insuficiencia cardíaca, cortocircuito derecha-izquierda y el desarrollo del síndrome de Eisenmenger. El defecto puede cerrarse espontáneamente a cualquier edad, si bien en los adultos ocurre con escasa frecuencia (<10 %) y concierne a los defectos musculares.

DIAGNÓSTICO Arriba

Se basa en la ecocardiografía. El diagnóstico diferencial incluye otras cardiopatías congénitas con cortocircuito izquierda-derecha.

Exploraciones complementarias

1. ECG: en la CIV de gran tamaño se describen signos de hipertrofia del ventrículo izquierdo y de la aurícula izquierda, a veces también del ventrículo derecho (cuando se desarrolla el síndrome de Eisenmenger).

2. Radiografía de tórax: en los enfermos con una CIV significativa, signos de aumento del flujo sanguíneo pulmonar, dilatación de la aurícula y del ventrículo izquierdos.

3. Ecocardiografía: permite localizar la CIV, valorar su tamaño, remodelado cardíaco secundario al cortocircuito, presión en el tronco pulmonar y detectar posibles cardiopatías coexistentes.

4. Cateterismo cardíaco: puede ser imprescindible para valorar la importancia hemodinámica de la CIV, la presión en la arteria pulmonar y la resistencia pulmonar.

TRATAMIENTO Arriba

1. Los enfermos con una presión pulmonar normal y un cortocircuito pequeño no requieren tratamiento, solamente prevención de la endocarditis infecciosa →cap. 2.13.

2. El tratamiento quirúrgico está indicado en enfermos con:

1) síntomas, y en ausencia de un síndrome de Eisenmenger avanzado

2) asintomáticos, pero con sobrecarga de volumen del ventrículo izquierdo.

Considerar este tipo de tratamiento también en los enfermos con:

1) antecedentes de endocarditis infecciosa

2) insuficiencia valvular aórtica progresiva por prolapso del velo

3) hipertensión pulmonar (indicaciones terapéuticas como en la CIA) cap. 2.12.1.

Después de la cirugía, los enfermos sin alteraciones hemodinámicas restantes y síntomas cardiovasculares precisan revisiones especializadas periódicas.

COMPLICACIONES Arriba

Endocarditis infecciosa, insuficiencia de la válvula aórtica que precise un tratamiento quirúrgico, embolismo paradójico (en caso de estimulación con electrodo intraventricular).