Autopsia

1. Es obligatoria, si se reúne ≥1 de las siguientes situaciones.

1) Existe la sospecha de que la muerte ha sido el resultado de un hecho delictivo. En este caso el médico y las otras personas llamadas para realizar el examen del cuerpo deben dar aviso al fiscal correspondiente de forma inmediata, quien a su vez ordenará la autopsia, o a la comisaría de policía más cercana. En este caso el certificado de defunción será emitido por aquel médico que por orden del tribunal o del fiscal realizó el examen del cuerpo o la autopsia. Es igual en caso de una sospecha de muerte por suicidio (aunque la ley no lo exige de forma clara).

2) La muerte ha sido causada o existen sospechas de una enfermedad infecciosa: el médico u otra persona que realice el examen del cuerpo debe dar aviso inmediato a la Autoridad Sanitaria o SEREMI, que pueden ordenar la autopsia (en algunos casos también pueden prohibirla).

3) La muerte ocurrió en el hospital y no se puede aclarar su causa de forma precisa.

2. En los casos restantes se puede, pero no de manera obligatoria, realizar la autopsia (autopsia clínica), siempre que el paciente o su representante autorizado no hayan puesto objeción para su realización. En Chile es excepcional realizar autopsia clínica y no es necesario justificar su falta. En Argentina se realizan autopsias con fines académicos en algunos hospitales universitarios. 

3. En caso de trasladar para la autopsia el cuerpo del paciente fallecido dentro del hospital, el jefe del servicio o el médico por él autorizado y que atendía al paciente rellenará el formulario de autopsia (puede ser un documento aparte o integrado en la documentación del cuerpo referida a la morgue, rellenado por el enfermero). Además de los datos personales, el formulario contendrá un espacio para escribir los datos relevantes referentes a las enfermedades del paciente (diagnóstico) y eventualmente al curso del tratamiento, las causas de la muerte y los procedimientos realizados. Al rellenar el formulario, se deben escribir todos los datos que vayan a ser importantes para el médico que va a realizar la autopsia, para que así sea posible precisar la causa de la muerte. Facilitarle al médico la historia clínica.

4. Anexar el protocolo de la autopsia a la documentación de la hospitalización. Anotar el diagnóstico anatomopatológico en la página que cierra la historia clínica y en informe clínico. Si hay discrepancias entre el diagnóstico clínico y el anatomopatológico, evaluar brevemente sus causas y determinar el diagnóstico definitivo de la enfermedad de base, las enfermedades coexistentes y las eventuales complicaciones.

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