Eosinofilias pulmonares

Grupo heterogéneo de enfermedades cuyo rasgo característico es el acúmulo de eosinófilos en los alvéolos pulmonares y en el tejido intersticial pulmonar.

1. Eosinofilias en el curso de parasitosis: más frecuentemente relacionadas con parásitos que pasan por los pulmones en su ciclo vital (áscaris lumbricoides, Strongyloides stercoralis y Ancylostoma duodenale). Pueden cursar con tos, rinitis, falta de apetito, sudoración nocturna, aumento leve de la temperatura corporal, más raramente sibilancias y disnea; además se objetiva eosinofilia en la sangre periférica. Se deben buscar larvas de parásitos en el esputo. Se pueden encontrar huevos en las heces tan solo después de unas semanas de la infección. La eosinofilia en sangre periférica puede ser causada por parásitos residentes en la sangre o en tejidos (Toxocara canis, Trichinella spiralis, Taenia).

2. Aspergilosis broncoalveolar alérgica: se caracteriza por la aparición de infiltrados eosinofílicos en los pulmones, más frecuentemente en enfermos con asma, a veces en casos de fibrosis quística, provocados por alergia al antígeno de Aspergillus fumigatus durante la bronquitis.

Posible evolución: forma aguda → remisión → exacerbación → asma corticodependiente → fibrosis pulmonar difusa y bronquiectasias.

Síntomas de la forma aguda: empeoramiento de los síntomas de asma y tos, a veces aumento de la temperatura corporal; ocasionalmente expectoración de tapones de moco de color marrón. Radiografía de tórax: consolidaciones alveolares, ocasionalmente opacidades lineales. Los infiltrados pueden reaparecer en la misma o en otra localización. Las bronquiectasias proximales (signo característico) pertenecen a las alteraciones de carácter crónico.

Diagnóstico: se basa en el cumplimiento de 6 de los 7 criterios siguientes:

1) asma atópica, fibrosis quística

2) eosinofilia en sangre periférica >1000/μl

3) resultado positivo de la prueba cutánea con antígeno A. fumigatus

4) reacción positiva de precipitación con antígeno A. fumigatus

5) concentración aumentada de IgE total o IgE específica para A. fumigatus

6) infiltrados pulmonares

7) bronquiectasias proximales.

Diagnóstico diferencial: otras eosinofilias pulmonares, neumonía organizada criptogénica (NOC), alteraciones vasculares eosinofílicas, sobre todo vasculitis granulomatosa eosinofílica (de Churg y Strauss).

Tratamiento: prednisona VO 0,5 mg/kg durante las exacerbaciones. En exacerbaciones recurrentes o daño pulmonar progresivo: corticoterapia crónica. En caso de una respuesta insuficiente a los glucocorticoides utilizar itraconazol VO 200 mg 1 × d.

3. Neumonía eosinofílica crónica: etiología desconocida. Más frecuentemente en mujeres de mediana edad. En 1/3 de los casos se presenta asma concomitante.

Síntomas: aumento de la temperatura corporal, sudoración nocturna, tos, pérdida de peso. En radiografía de tórax: consolidaciones alveolares, que afectan zonas periféricas sin una distribución segmentaria, migrantes en un 25 % de los casos. Habitual la eosinofilia en sangre periférica, siempre eosinofilia significativa en el líquido obtenido del LBA.

Diagnóstico: cuadro clínico + eosinofilia; raramente es necesaria la biopsia pulmonar quirúrgica.

Tratamiento: prednisona 0,5 mg/kg/d durante 2 semanas, luego 0,25 mg/kg/d; mejoría generalmente en 24 h. Continuar el tratamiento por 6 meses, gradualmente disminuyendo la dosis.

4. Neumonía eosinofílica aguda: etiología desconocida.

Síntomas: fiebre, disnea, mialgias y dolor pleurítico. En 1-5 días generalmente se desarrolla insuficiencia respiratoria que requiere ventilación asistida. Radiografía de tórax: inicialmente alteraciones intersticiales sutiles dispersas, que progresan rápidamente (a veces en el transcurso de un par de horas hasta 2 días) hacia áreas difusas de densidades alveolares. En la mayoría de los enfermos se observa derrame pleural. Eosinofilia muy intensa en el líquido obtenido de LBA y líquido pleural; el recuento de eosinófilos en sangre periférica puede ser normal.

Diagnóstico: cuadro clínico y eosinofilia intensa en líquido del LBA. Es necesario descartar neumonía viral, neumonía intersticial aguda y SDRA.

Tratamiento: metilprednisolona iv. 125 mg cada 6 h hasta la resolución de la insuficiencia respiratoria, seguido de prednisona VO 40-60 mg/d durante 2-4 semanas.

5. Bronquitis eosinofílica: suele ser clasificada como eosinofilia pulmonar, pero no es una enfermedad intersticial. Se caracteriza por tos crónica, en el esputo inducido se observa >3 % de eosinófilos. No aparece hiperreactividad bronquial. Tratamiento: glucocorticoides inhalados.

6. Otras: eosinofilia idiopática →cap. 15.9, vasculitis granulomatosa eosinofílica (de Churg y Strauss) →cap. 16.8.4.

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