Ascariasis

 ETIOPATOGENIA Arriba

1. Agente etiológico: Ascaris lumbricoides. Gusano redondo (nematodo) de 15-35 cm de longitud, que parasita el intestino delgado en el humano. La infección se adquiere por ingesta de los huevos invasivos → en el intestino delgado la larva liberada desde el huevo invade el sistema circulatorio o linfático atravesando el hígado (donde inicialmente madura) y el corazón, migra a los pulmones (en los alvéolos pulmonares dos veces pasa por la fase de la muda) → allí migra por vía del árbol bronquial a la laringe y a la faringe, donde, tras ser deglutida llega al intestino delgado alcanzando madurez y donde vive 1-2 años. Tras 2-3 meses desde la infección, la hembra empieza a poner gran cantidad de huevos, que son expulsados con las heces y durante ~3 semanas maduran a formas invasivas en suelos húmedos y ventilados.

2. Reservorio y vías de transmisión: el reservorio es el humano; la infección se adquiere por vía digestiva ingiriendo alimentos (frutas y verduras, con frecuencia procedentes de plantaciones abonadas con excrementos humanos) o a través de manos sucias contaminadas con los huevos de Ascaris (ensuciadas con tierra).

3. Factores de riesgo: consumo de verduras y frutas crudas, no lavadas (p. ej. fresas de plantaciones abonadas con excrementos humanos), geofagia, onicofagia.

4. Período de incubación e infectividad: desde la infección hasta la aparición de síntomas pulmonares: 4-16 días, y hasta alcanzar la madurez completa con presencia de huevos en las heces: 2-3 meses. Los enfermos no son contagiosos para las personas de su entorno. En un suelo húmedo los huevos conservan su capacidad invasiva durante 7-10 años (son resistentes a la congelación). Pueden ser destruidos por insolación directa durante un tiempo prolongado a una temperatura >40 °C.

CUADRO CLÍNICO E HISTORIA NATURAL Arriba

En la mayoría de los casos el curso es asintomático y en ocasiones puede presentarse solo dolor abdominal. Una infestación masiva causa síntomas de ascariasis pulmonar, intestinal y hepatobiliar. Rara vez los parásitos penetran la pared intestinal y ocasionan peritonitis.

1. Ascariasis pulmonar: durante la migración de las larvas hacia los pulmones puede aparecer tos, disnea, expectoración hemoptoica y –en caso de infestación masiva y repetida (sensibilización)– fiebre, eosinofilia, manifestaciones de neumonitis eosinofílica (→cap. 3.14.5), en ocasiones urticaria.

2. Ascariasis intestinal: molestias o dolor abdominal (en ocasiones de carácter cólico), con menor frecuencia náuseas. Una infestación masiva (>60 áscaris) puede ocasionar pérdida de peso y malnutrición, y a veces obstrucción intestinal mecánica o apendicitis. Raramente los parásitos penetran la pared intestinal y provocan peritonitis. Las ulceraciones del intestino, p. ej. en el curso de una fiebre tifoidea o de tuberculosis, favorecen la perforación intestinal.

3. Ascariasis hepatobiliar: los gusanos pueden penetrar en vías biliares o pancreáticas y provocar síntomas inflamatorios con colestasis (colangitis) o estasis del jugo pancreático (pancreatitis aguda).

DIAGNÓSTICO Arriba

Identificación de los huevos de Ascaris en las heces mediante examen microscópico (frotis directo de las heces frescas o concentradas en formalina). Realizar el estudio 3 veces en intervalos de 3-5 días. No es posible detectar la presencia de formas inmaduras ni machos aislados mediante un examen de las heces si no hay puesta de huevos. En un 3 % de los casos la ascariasis es diagnosticada al encontrar formas adultas de nematodos en la materia fecal o en los vómitos.

Diagnóstico diferencial

Otras helmintiasis, p. ej. la enterobiasis (se diferencia mediante el examen microscópico de los huevos) y otras causas de la dispepsia, dolor abdominal o enfermedades de vías biliares (un examen de muestras fecales es decisivo).

TRATAMIENTO Arriba

1. Tratar todos los casos de infestación, incluso los asintomáticos. En infestaciones mixtas primero tratar la ascariasis y después otras enfermedades parasitarias. Como el examen de las heces no detecta las formas inmaduras, es razonable un tratamiento empírico de los enfermos con sospecha clínica de ascariasis.

2. Tratamiento antiparasitario

1) fármacos de elección: albendazol VO 10-15 mg/kg x 3 d en ayunas, o mebendazol VO 100 mg 2 × d durante 3 días o 500 mg VO en dosis única

2) fármaco alternativo: pirantel VO 11 mg/kg (máx. 1 g/d) en dosis única (recomendado p. ej. en embarazadas o en lactancia)

3) ascariasis pulmonar → tratamiento sintomático (agonista β2 por vía inhalatoria, eventualmente glucocorticoide VO). En esta fase no se deben administrar los antiparasitarios, ya que no hay seguridad en cuanto a su eficacia contra las larvas en los pulmones, y el cuadro clínico en la fase inicial con poca frecuencia es grave. Solicitar control de heces dentro de unos meses, y un tratamiento adecuado en caso de confirmar la forma intestinal.

Si durante el tratamiento no se elimina el parásito adulto, se indica repetir el tratamiento.

3. Tratamiento quirúrgico (laparotomía y extracción de áscaris): está indicado en casos complicados (p. ej. obstrucción intestinal mecánica producida por un ovillo de numerosos áscaris, obstrucción biliar, perforación intestinal, apendicitis).

OBSERVACIÓN Arriba

Criterio de curación: ausencia de huevos de áscaris en tres estudios de muestras fecales realizados 2 semanas después del tratamiento.

PREVENCIÓN Arriba

Lavado de manos antes de comer y tras el contacto con tierra. Prevenir la geofagia en niños, lavar cuidadosamente las frutas y verduras, evitar consumo de alimentos de origen incierto; evitar el abono de cultivos de frutas y verduras con excrementos humanos (posibilidad de epidemia).