Tiroiditis aguda

1. Tiroiditis aguda supurativa bacteriana (piógena): es de baja frecuencia. La infección se adquiere por vía hematógena o por contigüidad desde los tejidos adyacentes. Agentes etiológicos: estreptococos (Streptococcus pyogenes), estafilococos (Staphylococcus aureus) y, con menor frecuencia, Escherichia coli y Salmonella typhimurium. En las tiroiditis recurrentes: bacterias anaeróbicas. Aparecen: edema doloroso de la glándula tiroidea, fiebre y escalofríos. Pueden aparecer: absceso y adenopatías dolorosas. Por lo general, la función tiroidea no está alterada. En la ecografía, la ecogenicidad del absceso está disminuida y es heterogénea. En la gammagrafía el absceso no tiene capacidad de captar el marcador (“foco frío”). En el examen citológico: solo exudado purulento (→ mandar las muestras para cultivos microbiológicos). Aparece leucocitosis y la VHS está elevada.

El tratamiento de elección es la antibioticoterapia en régimen de hospitalización y el drenaje quirúrgico del absceso o la extirpación parcial o total de la glándula afectada. Tras tomar muestras para cultivos microbiológicos se debe comenzar inmediatamente el tratamiento empírico, dependiendo de los factores de riesgo, gravedad de la infección, antecedentes de reacciones alérgicas a los antibióticos y el último tratamiento antibacteriano empleado.

El tratamiento empírico inicial en pacientes inmunocompetentes sin alergia a penicilinas → administrar iv. penicilina resistente a penicilinasas en combinación con inhibidor de β-lactamasas (p. ej. piperacilina con tazobactam) y con vancomicina en caso de sospechar una infección por SARM. Si el agente etiológico es conocido → administrar antibióticos conforme al antibiograma. Los agentes más frecuentes son: S. Aureus → cefazolina (o vancomicina en caso de SARM), estreptococo → administrar penicilina o ceftriaxona.

2. Tiroiditis posradiación: se desarrolla a raíz de la administración de radioyodo con fines terapéuticos. Tras un período de tiroiditis aguda se pasa a la fase crónica. Puede también ser secundario a radioterapia externa empleada en el tratamiento de neoplasias, en cuyo caso el hipotiroidismo aparece más tardíamente sin fase aguda.

3. Tiroiditis por palpación: es consecuencia de una palpación poco cuidadosa (u otro trauma). Los microtraumas son la causa más frecuente de los cambios detectados en el material posoperativo (85-95 % de las glándulas examinadas).

4. Tiroiditis inducida por fármacos: algunos fármacos, como los derivados de difenilhidantoína, sales de litio, bromuros, amiodarona, inmunoterapia con inhibidores de checkpoint, pueden provocar los síntomas de la tiroiditis aguda. Tiroiditis inducida por amiodarona →cap. 9.3.2.

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