Casi ahogamiento

Mecanismo y consecuencias

El mecanismo patogénico esencial en el casi ahogamiento es la hipoxia. Debido al espasmo reflejo de la laringe, en general a los pulmones pasa poca cantidad de agua, lo que no dificulta de manera significativa la ventilación de la víctima, si bien la degradación y el lavado del surfactante reducen la distensibilidad pulmonar. El agua ingerida aumenta el riesgo de neumonitis por broncoaspiración. Si no se conoce el mecanismo de inmersión, hay que tener en cuenta la posibilidad de traumatismo de la columna vertebral (p. ej. a consecuencia de un salto al agua). El traumatismo de la columna con lesión de la médula espinal a nivel C5-C7 puede causar cuadriplejia y shock neurogénico (espinal).

Primeros auxilios

1. Cuidar de la seguridad propia y de la de los otros testigos del suceso (potenciales socorristas no entrenados en el salvamiento acuático). Establecer un contacto verbal con la víctima (si es posible) y tranquilizarla. Preferiblemente acercarse a la víctima en un bote; entrar al agua solo en última instancia, asegurándose con un objeto flotante o formando cadena humana con otras personas.

2. Llamar para pedir ayuda y notificar al centro de emergencias (SAMU, tfno. 131), bomberos (tfno. 132) o Búsqueda y Salvamento Marítimo (tfno. 137).

3. Si es posible, sacar a la víctima del agua y llevarla a la orilla, preferiblemente sobre una tabla, al mismo tiempo asegurando (estabilizando) su columna vertebral.

4. Si la víctima no respira → cuanto antes iniciar la asistencia ventilatoria artificial (ya en el agua, si no cubre). Generalmente es más fácil sostener la cabeza con una sola mano y con la otra levantar la mandíbula y realizar respiraciones de ayuda con el método boca-nariz (es posible aún si en la cavidad bucal hay algas). Después de colocar a la víctima en la orilla, iniciar la resucitación cardiopulmonar. No interrumpir la resucitación cardiopulmonar antes de la llegada al hospital, ya que se han descrito casos de víctimas que se han salvado después de varias decenas de minutos, sobre todo en situaciones de inmersión en aguas frías.

5. Asegurar la permeabilidad de las vías respiratorias evitando flexionar la columna cervical (estabilizarla p. ej. entre las rodillas), permeabilizar las vías respiratorias desplazando la mandíbula hacia delante o tirándola por los dientes (elevar la mandíbula) →cap. 24.8, colocar un collarín para proteger la columna cervical →cap. 24.8, intubar sin flexionar la cabeza.

6. Cuanto antes iniciar la oxigenoterapia, si es necesaria →cap. 25.21.

7. Secar la piel y cubrir a la víctima para frenar la pérdida de calor.

Actuación en ambulancia y en hospital

1. Mantener la función de los órganos vitales, suministrar oxigenoterapia y, si es posible, realizar la ventilación mecánica.

2. Exploraciones complementarias: ECG, radiografía de tórax, columna cervical y cráneo; hemograma, concentración de sodio y potasio, bilirrubina, urea y creatinina en suero, gasometría de la sangre arterial.

3. En caso de una hemólisis masiva (por inmersión en agua dulce) considerar la diálisis.