Hipotermia

Causas y consecuencias

Se define como la presencia de una temperatura interna (profunda) del cuerpo (medida en el recto, esófago o con la ayuda de termómetro especial en la membrana timpánica) <35 °C. Una situación de enfriamiento, peligrosa por sus consecuencias, puede producirse incluso a temperaturas ambiente >0 °C, si la pérdida de calor es mayor que su producción. La causa más frecuente es la permanencia durante largo tiempo en condiciones que favorecen la pérdida de calor (inmersión en agua fría, baja temperatura de aire, viento fuerte, ropa insuficiente para protegerse del frío o ropa mojada). Factores favorables: producción del calor insuficiente (inmovilización causada p. ej. por la pérdida de conciencia), masa muscular pequeña (en niños, ancianos, desnutridos o agotados), facilidad para pérdida de calor (efectos del alcohol, quemaduras). Otros menos frecuentes son (también a temperatura ambiental normal): endocrinas y metabólicas (insuficiencia suprarrenal, hipofisaria o tiroidea, hipoglucemia); neurológicas (lesión transversal de la médula espinal, traumatismo encefalocraneano, ACV, neoplasia o estados inflamatorios del SNC, encefalopatía de Wernicke, enfermedad de Parkinson); lesiones de la piel (dermatitis exfoliativa, psoriasis severa); sepsis; shock; intoxicaciones (etanol, glicol etílico, monóxido de carbono, sulfuro de hidrógeno, cianuro, nitrilos, somníferos, fenotiazinas, opioides, medicamentos antidiabéticos, compuestos colinérgicos, bloqueantes α).

Síntomas: estadios de hipotermia según el sistema suizo

HT1 — temperatura corporal 32-35 °C, enfermo totalmente consciente, aparece temblor.

HT2 — temperatura corporal 28-32 °C, alteraciones de la conciencia, cese del temblor.

HT3 — temperatura corporal 24-28 °C, pérdida de conciencia, se mantienen los signos vitales.

HT4 — temperatura corporal <24 °C, ausencia de signos vitales.

HT5 — muerte.

Actuación: consideraciones generales

No considerar muerto a un paciente con hipotermia a quien no se le detectan signos evidentes de muerte (livideces cadavéricas), o de traumatismos mortales, sin antes calentarlo hasta una temperatura de 35 °C. En caso de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, si se producen 3 intentos fallidos de desfibrilación, realizar las siguientes desfibrilaciones después de calentar al paciente hasta >30 °C. Solo después de lograr esta temperatura administrar medicamentos (en caso de temperatura 30-35 °C en intervalos cada 6-10 min, pero en caso de >35 °C de manera estándar →cap. 2.1, Manejo) y, en caso de necesidad, realizar la cardioversión.

Primeros auxilios

1. Comenzar el calentamiento pasivo en el lugar del accidente. Evitar una mayor pérdida de calor (abrigar: utilizar una manta plástica metalizada con la parte plateada hacia el cuerpo, lo que reduce el movimiento del aire y la evaporación, y mantas que aumenten el aislamiento térmico). La víctima debe permanecer en decúbito y evitar movimientos bruscos.

2. Trasladar al paciente a un lugar cerrado protegido y asegurarle un ambiente seco y cálido, y proporcionarle el abrigo necesario. A los pacientes conscientes se les pueden ofrecer bebidas calientes. No administrar alcohol (produce vasodilatación y aumenta la pérdida de calor). La victima debe permanecer en posición semisentada y evitar movimientos bruscos.

Actuación en ambulancia y en hospital

1. No considerar muerto a un paciente con hipotermia a quien no se le detectan signos evidentes de muerte (livideces cadavéricas), o de traumatismos mortales, sin antes calentarlo hasta una temperatura de 35 °C. En caso de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, si se producen 3 intentos fallidos de desfibrilación, realizar las siguientes desfibrilaciones después de calentar al paciente hasta >30 °C. Solo después de alcanzar esta temperatura administrar medicamentos (en caso de temperatura 30-35 °C en intervalos cada 6-10 min, pero en caso de >35 °C de manera estándar →cap. 2.2.1.1).

2. Continuar el calentamiento pasivo →más arriba.

3. Confirmar la hipotermia midiendo la temperatura profunda del cuerpo en el recto, esófago o sobre la membrana timpánica (si se dispone de un termómetro especial; por lo general los termómetros comunes son inútiles, ya que no miden una temperatura <35 °C).

4. Iniciar el calentamiento activo:

1) externo: cubrir al paciente con una manta calentada o con una colcha especial con aire caliente dentro, con cuidado al utilizar botellas con agua caliente en las regiones axilares y en las ingles (riesgo de quemaduras); existe un efecto indeseable que suele ser la paradójica disminución de la temperatura corporal profunda, hipotensión y acidosis a consecuencia de la vasodilatación cutánea

2) interno: en hipotermia moderada administrar iv. líquidos calentados a temperaturas 42-44 °C, además de una mezcla respiratoria enriquecida con oxígeno, humedecida y calentada; en caso de hipotermia profunda: calentamiento de la sangre en circulación extracorpórea, con menor frecuencia lavado de las cavidades corporales con líquidos tibios (cavidad peritoneal con técnica de diálisis peritoneal, menos frecuentemente cavidad pleural). Criterios de clasificación para el calentamiento extracorpóreo:

a) nivel HT3, con evidencia clínica de inestabilidad cardiovascular

b) paro cardíaco en el curso de hipotermia (nivel HT4), a condición de que sea posible la reanimación continua durante el transporte (se recomienda un sistema mecánico de compresión torácica)

c) confirmación de la hipotermia midiendo la temperatura interna (→más arriba)

d) temperatura interna ≤28 °C

e) exclusión de muerte irreversible

f) en enfermos con traumatismo o con sospecha de enfermedades en las que se contraindica la administración de heparina, realizar pruebas de imagen (TC de cuerpo completo).

5. Realizar exámenes para detectar:

1) consecuencias de la hipotermia: concentración de potasio, urea y creatinina en suero (un aumento puede proporcionar datos sobre la rabdomiólisis e insuficiencia renal), hemograma de la sangre periférica (trombocitopenia a consecuencia del secuestro de plaquetas en el bazo); gasometría (acidosis); ECG (onda J [de Osborn, signo de la joroba de camello]: inclinación hacia abajo en el lugar de la unión del complejo QRS con el segmento ST, alargamiento de los segmentos PQ y QT, ensanchamiento de los complejos QRS, arritmias auriculares)

2) posibles causas: concentración de glucosa en suero (hipoglucemia; en personas inconscientes inmediatamente medirla con el glucómetro de tiras reactivas), TSH (hipotiroidismo), exámenes toxicológicos en caso de sospecha de intoxicación.