Herida penetrante de tórax

Causas, mecanismo y consecuencias

Los traumatismos del tórax pueden causar lesiones de los tegumentos, daño al tejido pulmonar y bronquial, a los grandes vasos sanguíneos y al corazón. En los casos de heridas localizadas por debajo de la línea que une ambos pezones, se pueden ver afectados los órganos abdominales. Las causas más frecuentes de muerte inmediata son la insuficiencia respiratoria, seguida por la hemorragia. Una herida abierta en el tórax succiona el aire del exterior, provocando un neumotórax con rápido desarrollo de insuficiencia respiratoria y con una gradual pérdida de sangre. Las lesiones del parénquima pulmonar y/o bronquial provocan neumotórax, que puede llegar a convertirse en neumotórax a tensión →cap. 3.20 (esto se evidencia frecuentemente durante el traslado, al valorar la función respiratoria) y constituye un riesgo inmediato para la vida, si la herida pasa desapercibida por completo. Lesiones de los grandes vasos causan hemorragias de rápida progresión. Incluso una pequeña herida del corazón puede ocasionar taponamiento cardíaco (se evidencia sobre todo durante el traslado) →cap. 2.18.

Primeros auxilios

1. Evaluar ABCD →cap. 24.1. Llamar para pedir ayuda (SAMU, tfno. 131).

2. No retirar los objetos incrustados en la herida, asegurarse de que no se desplacen. Retirar los objetos presentes en la herida de forma superficial (p. ej. fragmentos de vidrio).

3. Controlar la hemorragia externa con un apósito a presión.

4. Realizar un diagnóstico inicial:

1) herida de los tegumentos de la caja torácica con burbujas de aire visibles durante los movimientos respiratorios: herida succionante del tórax (neumotórax abiertocap. 3.20)

2) shock + venas yugulares ingurgitadas + insuficiencia respiratoria progresiva + ausencia de ruidos respiratorios: neumotórax a tensión

3) shock + colapso de venas yugulares + ausencia de ruidos respiratorios: sangrado hacia la cavidad pleural

4) shock + venas yugulares ingurgitadas + tonos cardíacos débiles (+ baja presión arterial): taponamiento cardíacocap. 2.18.

5. Ocluir la herida succionante con un apósito revestido de plástico adherido solo por 3 lados para que funcione como una válvula sin retorno →fig. 5-1 o utilizar apósitos especiales para neumotórax abierto.

6. En caso de necesidad administrar analgésico iv. (en caso de dolor intenso un opioide; en caso de dolor leve usar paracetamol). Iniciar el tratamiento del shockcap. 2.2 y de la insuficiencia respiratoria →cap. 3.1.1.

Actuación en ambulancia y en hospital

1. Mantener la función de los órganos vitales. Si está indicado → administrar oxígeno.

2. Descomprimir el neumotórax a tensión, si previamente no se ha realizado.

3. En caso de sospecha de taponamiento pericárdico → traslado urgente al hospital (en la mayoría de los casos es necesaria una toracotomía de rescate). Si se sospecha un taponamiento pericárdico con riesgo de paro cardíaco, intentar realizar una pericardiocentesis.

4. En caso de necesidad administrar analgésico iv. (en caso de dolor intenso un opioide; en caso de dolor leve usar paracetamol). Iniciar el tratamiento del shockcap. 2.2 y de la insuficiencia respiratoria →cap. 3.1.1.

5. Remitir al cirujano.

figurasArriba

Fig. 5-1. Colocación de apósito sobre una herida penetrante en el tórax que provoca un neumotórax abierto