Biopsia pulmonar percutánea

Referencias bibliográficas básicas

Habitualmente es realizada por un médico, bajo control de TC. La biopsia bajo control de ecografía puede realizarse cuando la lesión es grande y está localizada cerca de la pared torácica.

Indicaciones

Tumoración pulmonar nueva o previamente conocida que haya aumentado de tamaño y que no se pueda diagnosticar mediante la broncoscopia. Evaluación de la extensión del cáncer de pulmón o estudio de metástasis neoplásica; lesiones pulmonares tumorales, únicas o múltiples, en pacientes sin neoplasia maligna conocida, o aparecidas tras un período de remisión de una enfermedad neoplásica previa; infiltrados focales persistentes de etiología no precisada (no diagnosticada a partir de los resultados de los cultivos de esputo o de sangre, de los exámenes serológicos y de la broncoscopia); tumor del mediastino; lesiones en la pleura o en la pared torácica.

Contraindicaciones

1. Absolutas: no hay.

2. Relativas: INR >1,5; TTPa >1,5 × LSN; plaquetas <50 000/µl; neumonectomía o neumotórax del lado contralateral; enfermedad pulmonar obstructiva de grado severo.

Complicaciones

Neumotórax, sangrado a la cavidad pleural, hemoptisis, embolismo aéreo pulmonar, propagación de la neoplasia en el canal de la biopsia (sobre todo en caso de mesotelioma pleural). Factores que favorecen la aparición de un neumotórax que requieran la colocación de un drenaje: EPOC coexistente, uso de agujas gruesas cortantes, tos durante el procedimiento, punciones múltiples de la pleura.

Preparación del paciente

Consentimiento informado del paciente. En ayunas. Exámenes: hemograma de sangre periférica con recuento de plaquetas, INR, TTPa, fibrinógeno, grupo sanguíneo. Si el paciente recibe un medicamento anticoagulante, interrumpir la administración del AVK y esperar hasta obtener el resultado del INR normal. Administrar la última dosis profiláctica de HBPM 12 h y la terapéutica 24 h antes del procedimiento. Interrumpir la administración de los antiplaquetarios, si es posible 7-10 días antes del procedimiento, pero no interrumpir el AAS en pacientes con alto riesgo cardiovascular. Canalizar una vía periférica. Informar al paciente sobre el riesgo de neumotórax y la necesidad de uso de drenaje de aspiración, en caso de presentarse esta complicación. Si es posible, evitar la sedación.

Después del procedimiento

Radiografía de tórax para descartar el neumotórax, inmediatamente después del procedimiento y 24 h después.