Infusiones subcutáneas (hipodermoclisis)

Son especialmente útiles en el cuidado paliativo, en hospicios y en personas mayores, sobre todo en el domicilio del paciente (realizadas por cuidadores entrenados). Son más económicas y seguras que las infusiones iv. Las punciones subcutáneas, a diferencia de las intravenosas, no producen trombosis, además causan menos molestias al paciente.

Indicaciones

1. Hidratación de pacientes ligera o medianamente deshidratados, sobre todo en personas de edad avanzada y en niños. Es el método de elección en la etapa terminal de enfermedades (si la hidratación no alarga el sufrimiento y el proceso de la muerte).

2. Infusiones continuas o inyecciones regulares y frecuentes, de 2-4 ml de soluciones de fármacos, en pacientes con dificultad de recibir medicamentos VO, sobre todo en pacientes con náuseas y vómitos después de radio o quimioterapia, en personas de edad avanzada y en enfermos terminales.

Contraindicaciones

1. Generales: sobrehidratación, trombocitopenia y otros trastornos de coagulación, indicaciones absolutas para la administración endovenosa de fármacos (necesidad de administrar >3 l/24 h de líquidos o de nutrición parenteral, estados agudos potencialmente mortales).

2. Locales: tejido subcutáneo demasiado delgado, lugar de punción de difícil acceso, la inyección produce molestias, la absorción está limitada por un tumor o una ulceración, mal estado local de la piel (estado inflamatorio, edema linfático, daño local, p. ej. después de la radioterapia).

Complicaciones

Enrojecimiento, dolor, aparición de sangre en la cánula o en el dren de la aguja tipo “mariposa”, hemorragia, obstrucción de la cánula → cambiar el lugar de punción. La acumulación local del líquido no es dañina.

Equipo

1. Aguja metálica tipo “mariposa” (→fig. 7-1A): utilizada tradicionalmente, equipada con un dren que facilita la administración de medicamentos. Contraindicaciones en alergias al níquel.

2. Cánula sintética: igual que en casos de cateterización de venas periféricas →cap. 25.5.2, con mayor frecuencia Ø 0,4-0,6 mm (26-23 G).

3. Bomba de inyección: de preferencia una especial para administración subcutánea de fármacos.

4. Líquidos para administrar por vía subcutánea

1) tipo: la solución de elección es NaCl al 0,9 %; también se puede administrar NaCl al 0,45 %, glucosa al 5 %, solución de polielectrolitos, lactato de Ringer, mezcla de NaCl con glucosa (p. ej. 1/3 de glucosa al 5 % + 2/3 de NaCl al 0,9 %); se pueden añadir 20-40 mEq de KCl a 1000 ml del líquido administrado en infusión lenta

2) volumen: hasta 3 l/24 h (más cómodo con 2 punciones simultáneas); se puede administrar una cantidad máx. de 500 ml por 1 hora, 6 × d.

5. Fármacos: los más utilizados por vía subcutánea en los cuidados paliativos (se pueden unir en la misma jeringa) son: butilbromuro de hioscina, haloperidol, levomepromazina, metoclopramida, midazolam, morfina, tramadol. La dosis se calcula a partir de la dosis oral. Como diluyente se utiliza NaCl al 0,9 % (isotónico, no causa irritación) o agua para inyección, a veces glucosa al 5 %.

6. El resto del equipo igual que en el caso de la punción subcutánea →cap. 25.1.2.

Lugar de punción

Un lugar con suficiente grosor de tejido subcutáneo. Con mayor frecuencia: la parte superior de la caja torácica por debajo de la clavícula (→fig. 7-1B), parte externa del muslo, por encima o por debajo de la escápula, parte externa del hombro, pared abdominal.

Técnica

1. Introducción de la aguja tipo "mariposa":

1) obtener el permiso del paciente, lavar y desinfectar las manos, ponerse los guantes, preparar y desinfectar la piel igualmente que en la inyección subcutánea →cap. 25.1.2

2) retirar la “mariposa” del empaque sin retirar la tapa de la aguja

3) llenar el dren de la “mariposa” (con NaCl al 0,9 %, agua para inyección, otro líquido para administrar o mezcla de fármacos)

4) quitar la tapa de la aguja

5) levantar el pliegue cutáneo tomándolo con el pulgar y con el dedo índice

6) introducir la aguja de la “mariposa” en el tejido subcutáneo bajo un ángulo de 45° (en la caja torácica paralelamente a las costillas)

7) evaluar la corrección en la colocación de la aguja (en caso de salida de sangre cambiar el lugar de la punción)

8) hacer un aro del dren de la “mariposa” (previene la movilidad de la aguja, la irritación del tejido y una extracción accidental de la aguja)

9) fijar la “mariposa” con un apósito

10) hacer otro aro con el dren y si hace falta disminuir su longitud

11) documentar el procedimiento (como en la inserción de catéter venoso periférico →cap. 25.5.2).

2. Introducción de la cánula sintética: igual que con la aguja tipo “mariposa”, pero omitir los puntos 2, 3, 8 y 10. Retirar la aguja después de la introducción de la cánula bajo la piel.

3. Velocidad de infusión (1 ml del líquido = 20 gotas): precisar el número de gotas por minuto y calcular el tiempo de infusión según la fórmula:

número de gotas

=

volumen de infusión (ml) × 20 gotas

min

tiempo esperado de duración de infusión (h) × 60

Con flujos de 75 ml/h (1500 gotas/h = 25 gotas/min) por lo general no se llega a la acumulación local de líquido.

Después del procedimiento

Si no se han presentado complicaciones, la aguja tipo “mariposa” o la cánula pueden permanecer en el tejido subcutáneo incluso más de 10 días.

figurasArriba

Fig. 7-1. A – agujas tipo “mariposa” (longitud de la vía 9-100 cm). B – ejemplo de localización de punción subcutánea