Tratamiento de mantenimiento en pacientes asintomáticos con EII

19.12.2019
John Marshall

¿Durante cuánto tiempo debe administrarse el tratamiento de mantenimiento en un paciente asintomático con enfermedad inflamatoria intestinal (EII)? ¿Qué pruebas deben realizarse antes de interrumpir el tratamiento?

John Marshall: Esta es una pregunta muy común en la práctica clínica. Ciertamente, los pacientes siempre preguntan cuánto tiempo deben estar en terapia y aquellos que tienen buenos resultados están dispuestos a interrumpir la terapia porque creo que es comprensible que en su mente, no se consideran realmente curados hasta que estén bien y dejen de medicarse. Podría sugerir que, desde el punto de vista médico, realmente no hay una indicación médica para interrumpir la terapia en un paciente que tenga buenos resultados. Mientras que esta terapia sea asequible para el paciente y el mismo la tolere bien no creo que exista la indicación de suspender la terapia. De hecho, preferimos continuar la terapia por un tiempo indefinido en pacientes que tienen buena respuesta. No obstante, hay escenarios en los que tenemos que considerar suspender la terapia por la solicitud del paciente o nos vemos obligados a hacerlo por la solicitud de sus parejas. Creo que hemos aprendido de algunos análisis de cohortes, tales como [inaudible], que hay subgrupos de pacientes que parecen tener mejor pronóstico de la terapia y esto realmente refleja lo profunda que es la remisión. Si el paciente quiere debatir sobre la suspensión de la terapia, generalmente haremos un estudio que podría incluir una endoscopia o imágenes de sección transversal, que nos permita evaluar la carga de enfermedad residual, además de la medición de los marcadores inflamatorios. Si el paciente ha obtenido una remisión profunda, es decir, no solo los síntomas están bajo control sino que además tampoco hay evidencia residual de actividad de la enfermedad, puede ser que se encuentre en ese subconjunto de bajo riesgo de recurrencia, por eso en este paciente podemos considerar la posibilidad de suspender la terapia. Sin embargo, creo que los pacientes necesitan entender que no hay ninguna garantía y siempre existe el riesgo de que la enfermedad recurra si suspenden la terapia y el mismo agente, utilizado por segunda vez, puede no ser ya tan efectivo.