Manejo de la fibromialgia: puntos clave de las nuevas guías basadas en la evidencia

29.09.2017
Management of fibromyalgia: key messages from recent evidence-based guidelines
Winfried Häuser, Jacob Ablin, Serge Perrot, Mary-Ann Fitzcharles

Artículo completo

Artículo completo, publicado en Polish Archives of Internal Medicine, está disponible de forma gratuita en inglés aquí.

Resumen

La fibromialgia (FM) es una enfermedad común, con un manejo costoso en todo el mundo, y que afecta aproximadamente a un 2 % de la población general. Las guías recientes basadas en la evidencia y en los consensos provenientes de Canadá, Alemania, Israel y de la Liga Europea contra el Reumatismo (European League Against Rheumatism, EULAR) tienen como objetivo apoyar a los médicos en los intentos de ofrecer un diagnóstico completo en los pacientes con dolor crónico generalizado (DCG) y ayudar a los pacientes y médicos en la toma compartida de decisiones en cuanto al tratamiento.

En cada paciente con DCG, durante el primer examen médico, se requiere revisar el historial médico completo, además de realizar un examen físico y algunas pruebas de laboratorio (recuento sanguíneo completo y las mediciones de: proteína C-reactiva, calcio sérico, creatina fosfoquinasa, TSH y niveles de 25-hidroxivitamina D) con el fin de encontrar una causa metabólica o inflamatoria del DCG. La decisión de realizar una prueba de laboratorio o radiográfica adicional debería depender de la existencia de signos de alarma de una enfermedad diferente. El diagnóstico tiene que basarse en un historial de aparición de un grupo de síntomas típicos (DCG, sueño no restaurativo, fatiga física y/o mental) que no se pueden explicar como un efecto de otra condición médica. El manejo óptimo debería empezar por la educación de los pacientes basada en los conocimientos actuales de la fibromialgia (incluyendo materiales escritos). En el manejo hay que adoptar un enfoque gradual tomando como fin la mejora de la calidad de vida relacionada con la salud. El enfoque inicial debería ser el de asegurar que los pacientes pongan en práctica los hábitos de la vida saludable. Los ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento deberían constituir la base del manejo no farmacológico. En los pacientes con trastornos emocionales o estrategias de afrontamiento inadecuadas hay que considerar las terapias cognitivo-conductuales. Se puede considerar un tratamiento farmacológico en pacientes con dolor severo (duloxetina, pregabalina, tramadol) o trastornos de sueño (amitriptilina, ciclobenzaprina, pregabalina). Las terapias multimodales se considerarían en los pacientes con discapacidad severa.

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