Estrategias de transfusión en pacientes críticos adultos sin sangrado. Parte 1

25.05.2020
Transfusion strategies in nonbleeding critically ill adults: European guidelines in a nutshell. Part 1
Vlaar AP, Oczkowski S, de Bruin S, et al. Transfusion strategies in non-bleeding critically ill adults: a clinical practice guideline from the European Society of Intensive Care Medicine. Intensive Care Med. 2020 Jan 7. doi: 10.1007/s00134-019-05884-8. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 31912207.

Las guías de la European Society of Intensive Care Medicine (ESICM) proporcionan recomendaciones y sugerencias (recomendaciones condicionales o débiles) para la transfusión de diferentes productos sanguíneos —incluyendo las plaquetas y el plasma— en pacientes críticos adultos sin sangrado.

Las recomendaciones fuertes se emiten cuando la mayor parte de las personas aceptaría un modo de actuar dado. Los médicos clínicos deben adherirse a esta línea de actuación en la mayoría de las situaciones y necesitarían tener una razón importante para no seguirla. Estas recomendaciones también pueden proporcionar modelos de política de transfusión en los hospitales, así como criterios de referencia para medir la ejecución. En lo que se refiere a las recomendaciones débiles (sugerencias), la mayoría de los pacientes querrían aceptar la línea de actuación sugerida, aunque también muchos preferirían no hacerlo. Por lo tanto, los médicos clínicos deberían adaptar el manejo a las circunstancias individuales y a los valores y preferencias de cada paciente. Este esquema de recomendación forma parte del ampliamente usado sistema GRADE (enlace en inglés — nota de la editorial).

Los autores de las guías de la ESICM sostienen que los beneficios derivados de la transfusión de productos sanguíneos, aunque puedan ser intuitivos, también se asocian con ciertos riesgos, entre los que se incluyen: hemólisis, lesión pulmonar aguda y sobrecarga de volumen.

En lo relativo a la transfusión de células rojas, las recomendaciones se posicionan a favor de:

  • un umbral restrictivo de transfusión (70 g/l) versus un umbral liberal de transfusión (90 g/l) en la mayoría de las poblaciones, incluidas aquellas con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) (evidencia/seguridad/confianza de calidad moderada; véase las excepciones más adelante)
  • un umbral restrictivo de transfusión (75 g/l) versus un umbral liberal de transfusión (85‑90 g/l) en adultos sometidos a cirugías cardíacas (confianza moderada).

En lo relativo a la transfusión de células rojas, las sugerencias (recomendaciones débiles) se posicionan a favor de:

  • Un umbral liberal de transfusión (90-100 g/l) versus un umbral restrictivo de transfusión (70 g/l) en pacientes con síndromes coronarios agudos (confianza baja).
  • Un umbral restrictivo de transfusión (70 g/l) versus un umbral liberal de transfusión (90 g/l) en pacientes con sepsis y shock séptico (confianza moderada).
  • Un umbral restrictivo de transfusión (70 g/l) versus un umbral liberal de transfusión (90 g/l) en pacientes con período de descenso prolongado de la ventilación mecánica (confianza baja).
  • Usar el nivel de hemoglobina o hematócrito para establecer los umbrales de transfusión versus usar con dicho propósito la acidosis, la arritmia, los cambios electrocardiográficos o la oxigenación de la sangre venosa mixta o venosa central.

Los autores también identificaron las poblaciones de pacientes con anemia en los que no se podía formular recomendaciones, y afirmaron que, hasta la presentación de nuevos datos al respecto, tanto las estrategias liberales como restrictivas continúan siendo apropiadas para:

  • los pacientes con lesión neurológica aguda (p. ej., traumatismo encefalocraneano, hemorragia subaracnoidea, accidente cerebrovascular)
  • los pacientes sometidos a oxigenación por membrana extracorpórea (OMEC) venovenosa o venoarterial
  • los pacientes con enfermedades oncológicas y hematológico-oncológicas.
  • Pacientes de edad avanzada: los miembros del panel han reconocido que los potenciales beneficios y perjuicios derivados de la transfusión pueden diferir a medida que avanza la edad. No había evidencia suficiente para sugerir un umbral de edad claro a partir del cual las demás guías de transfusión ya no se aplicaran; de hecho, muchos de los estudios aleatorios evaluados en las guías contaban con poblaciones "mayores" (edad promedio de ~65 años). Sin embargo, no está claro si estas pruebas siguen siendo aplicables en personas de >80 o >90 años.