Manifestaciones cutáneas en niños: máculas, pústulas, habones

Objawy skórne u dzieci: plamki, krosty, bąble
Dorota Jenerowicz (MD, PhD), Adriana Polańska (MD)

Durante la rutina diaria de higiene, es importante examinar la piel de los niños, lo que puede aportar información valiosa para facilitar un diagnóstico preciso de posibles enfermedades.

Piel

La piel es el órgano más grande del organismo humano, adaptado a desempeñar múltiples funciones de distinto tipo. Constituye una barrera contra los agentes físicos, químicos y mecánicos, protege el organismo de la pérdida de fluidos corporales, recibe estímulos externos y se ve involucrada en varias reacciones del sistema inmunitario.

Está compuesta de tres capas —epidermis, dermis y tejido subcutáneo—, así como de los denominados anexos cutáneos, que incluyen las glándulas, el pelo y las uñas.

Manifestaciones de las enfermedades de la piel: lesiones cutáneas

Las manifestaciones de las enfermedades de la piel son lesiones cutáneas. Los procesos patológicos que conducen a la formación de lesiones cutáneas pueden presentarse en cualquiera de las capas de la piel descritas o afectar simultáneamente a todas las capas. Los trastornos sistémicos también pueden contribuir a la formación de lesiones cutáneas.

La valoración de las lesiones cutáneas constituye la base del examen dermatológico realizado por un médico y el elemento crucial del diagnóstico de las enfermedades de la piel (las denominadas dermatosis). El médico establece el diagnóstico de lesiones cutáneas, a través del examen visual (inspección) y por el tacto (palpación), utilizando además la información de la anamnesis.

¿A qué aspectos debe prestarse atención al observar la piel de los niños?

Al examinar las lesiones cutáneas en niños, es necesario prestar atención a su localización. También es importante el número de lesiones (aisladas, múltiples), su distribución (lesiones simétricas, p. ej. en psoriasis; asimétricas, p. ej. en tiña de la piel lampiña; unilaterales, p. ej. en herpes zóster; generalizadas, conocidas como eritrodermia, p. ej. en dermatitis atópica), así como su color (las lesiones rojas suelen presentarse en caso de inflamación).

Al palpar las lesiones cutáneas, es necesario verificar su tipo (lesiones planas o elevadas-convexas) y superficie (lisa, áspera, p. ej. escamas, costras).

También hay que examinar el cuero cabelludo del niño, las uñas, así como la mucosa oral y genital.

Verificar si el niño se queja de prurito, dolor o es demasiado sensible a los estímulos táctiles (la denominada hiperestesia).

Tipos de lesiones cutáneas
Lesiones planas (se diferencian de la piel circundante solo por el color)
  • Máculas (manchas): pueden ser de color rojo o rosa, p. ej. en el curso de enfermedades infecciosas (escarlatina, rubéola, sarampión); son de mayor tamaño p. ej. en lesiones congénitas, como algunos hemangiomas
Lesiones elevadas, compactas, sólidas (palpables, elevadas sobre la superficie normal de la piel)
  • Pápulas: p. ej. en el curso de la psoriasis, eccema
  • Nódulos (mayor tamaño que las pápulas, alcanzan capas más profundas de la piel): p. ej. lesiones congénitas, tales como algunos hemangiomas
  • Placas: formadas por agrupaciones de varias lesiones, p. ej. placas psoriásicas
Lesiones elevadas de contenido líquido
  • Lesiones ampollosas (las vesículas son pequeñas y las ampollas, más grandes): contienen un líquido transparente, p. ej. en el curso del herpes simple
  • Pústulas: con un contenido turbio (pus), p. ej. en el curso de enfermedades bacterianas
Lesiones con discontinuidad de la piel
  • Erosión: pérdida superficial de la epidermis, p. ej. quemadura solar, traumatismos
  • Úlceras: pérdida más profunda, que alcanza la dermis, p. ej. en el curso de enfermedades vasculares
  • Fisuras: rotura lineal en la piel que se forma debido a su engrosamiento, p. ej. en el curso del eccema crónico de las manos
Otros tipos
  • Habón: lesión de carácter transitorio que se forma a consecuencia del edema cutáneo, típica de la urticaria
  • Cicatriz: marca que queda en la piel después de curar un proceso que cursa con destrucción de la dermis

Durante la rutina diaria de higiene, es importante examinar la piel de los niños, lo que puede aportar información valiosa para facilitar un diagnóstico preciso de posibles enfermedades.

Es importante el momento de aparición de las erupciones, su duración (las erupciones de poca duración son características de la urticaria), así como los cambios en su aspecto producidos con el tiempo (p. ej. en el curso del eccema). Los cambios de color, tamaño y grosor de un nevo melanocítico (lunar) desempeñan un papel importante en la detección precoz del melanoma, una de las neoplasias más peligrosas.

¿Cuándo las lesiones cutáneas no requieren una consulta médica urgente?

La mayoría de las lesiones cutáneas (tales como máculas, pápulas) se asocian a dermatosis leves, que requieren tratamiento con preparados tópicos (p. ej. ungüentos y cremas prescritos por el dermatólogo).

En el caso de algunas enfermedades de la piel, está indicado un tratamiento permanente bajo la supervisión del dermatólogo y, muchas veces, la ingesta de fármacos orales.

¿Cuándo se debe acudir al médico?

Sin duda, una consulta dermatológica urgente es necesaria si aparecen lesiones que se extienden rápidamente, con afectación de grandes áreas de la piel, que se acompañan de manifestaciones generales (fiebre, escalofríos, prurito persistente o dolor).

Las manifestaciones preocupantes incluyen: ampollas múltiples de formación rápida, separación de la dermis de la epidermis (como en las quemaduras solares), así como petequias de formación rápida. También es necesario acudir al médico especialista en caso de lesiones cutáneas persistentes o erupciones en las mucosas.