Concentrado de hematíes

Una unidad de concentrado de hematíes se obtiene al eliminar la mayor parte del plasma de una unidad de sangre entera conservada. Contiene todos los eritrocitos presentes en la sangre entera (Hto 65-75 %) y un número variable de plaquetas y de leucocitos dependiendo de las condiciones de centrifugación. El concentrado de hematíes también puede obtenerse con un separador celular (procedimiento de eritroféresis automática) de la sangre de un solo donante. Este método permite la extracción de 2 unidades de concentrado de hematíes de 1 donante.

Almacenamiento y caducidad

El concentrado de hematíes debe almacenarse a una temperatura de 2-6 °C. En solución CPDA-1 tiene un Hto del 65-75 % y se conserva durante 35 días. En solución CPD y con la adición de soluciones complementarias (ADSOL, SAGM) tiene un Hto del 50-70 % y una vida útil de 42 días.

Indicaciones

1) Anemia que requiere transfusión de glóbulos rojos.

2) Transfusiones de reemplazo en recién nacidos (el concentrado de hematíes almacenado 5 días como máximo después de añadir el plasma).

Gracias a diversos mecanismos de adaptación que hacen posible la supervivencia en situaciones de transporte deficitario de oxígeno en sangre, los enfermos con función cardiorrespiratoria normal toleran bien incluso reducciones significativas de Hb.

De acuerdo con las guías de la AABB de 2016, del NICE de 2015 y de la AAGBI del 2016, en pacientes hospitalizados hemodinámicamente estables se recomienda observar una estrategia restrictiva de las transfusiones. Se debe considerar con una concentración de Hb ≤7 g/dl (en enfermos sometidos a cirugía ortopédica o cardíaca, o en caso de enfermedad cardiovascular Hb ≤8 g/dl), o si se presentan manifestaciones de anemia (dolor torácico, hipotensión ortostática, taquicardia no reactiva a perfusiones de líquidos, insuficiencia cardíaca congestiva). Se considera un objetivo de Hb de 7-9 g/dl.

De acuerdo con las recomendaciones de la BCSH (2013) y del NICE (2015), en algunos enfermos hospitalizados en situaciones de compromiso vital, deben adoptarse criterios de transfusión más liberales:

1) los enfermos con síndrome coronario agudo deben mantenerse niveles de Hb de 8-10 g/dl

2) en las primeras 6 h de la sepsis grave, en caso de detectarse un suministro insuficiente de oxígeno, debe considerarse la transfusión para mantener la Hb en niveles de 9-10 g/dl

3) en pacientes con ACV isquémico, así como en casos de lesión cerebral traumática con manifestaciones de isquemia, se debe mantener la Hb >9 g/dl; en casos de hemorragia subaracnoidea >8 g​​/dl.

No se dispone de evidencias suficientes para formular recomendaciones en otros casos: trombocitopenia, neoplasias hematopoyéticas, insuficiencia de la médula ósea y anemia crónica.

A la hora de tomar una decisión sobre la transfusión de concentrado de hematíes, se debe tener en cuenta, además del nivel de HbHto, la edad del paciente, el grado de adaptación a la anemia, la función de los sistemas mencionados anteriormente y el pronóstico. Una vez establecidas las indicaciones, se debe considerar independientemente la conveniencia de transfundir las subsiguientes unidades de concentrado de hematíes. El objetivo final de la transfusión no debe ser la consecución o el mantenimiento de un nivel de hemoglobina predeterminado, sino la garantía del suministro de oxígeno a los tejidos y la mejoría de los resultados del tratamiento del enfermo. Simultáneamente a la transfusión de los concentrados de hematíes se debe optimizar el estado hemodinámico del paciente y si es necesario aplicar oxigenoterapia.

Contraindicaciones

1) aloinmunización con antígenos leucocitarios, en cuyo caso se deben utilizar concentrados de hematíes leucorreducidos

2) hipersensibilidad a las proteínas plasmáticas; usar en tal caso concentrados de hematíes lavados

3) si resultan suficientes tratamientos alternativos de la anemia (→cap. VI.D)

Dosificación y método de transfusión

1. La transfusión de 1 ud. de concentrado de hematíes aumenta la concentración de la Hb en 24 h en la misma medida que la transfusión de 1 ud. de sangre entera concentrada, o sea, ~1 g/dl.

2. Es necesario realizar una prueba de compatibilidad.

3. El concentrado de hematíes debe transfundirse mediante un equipo de transfusión estándar. Debe usarse un filtro de microagregados.

4. No se recomienda el calentamiento rutinario del concentrado de hematíes. En situaciones excepcionales puede calentarse empleando un equipo especializado dotado de termómetro y un sistema de alarma. El calentamiento se recomienda en los siguientes casos:

1) en adultos, si la velocidad de transfusión supera los 50 ml/min

2) en niños, si la velocidad de transfusión supera los 15 ml/min

3) en recién nacidos, en caso de transfusiones de reemplazo

4) en receptores con autoanticuerpos fríos que son clínicamente significativos (→cap. VI.D.6.2.1.2).

5. En casos excepcionales y estrictamente necesarios, el médico puede transfundir el concentrado de hematíes antes de testar la compatibilidad de grupo sanguíneo del receptor. En tales casos se debe:

1) transfundir concentrado de hematíes del grupo 0, y en niñas y mujeres en edad reproductiva del grupo 0 RhD negativo, K negativo

2) empezar a determinar inmediatamente el grupo AB0 y Rh del receptor, comprobar los niveles de anticuerpos inmunes y realizar una prueba de compatibilidad

3) en sucesivas transfusiones usar solo sangre compatible con el sistema AB0 y antígeno D del sistema Rh del receptor.

En casos excepcionales y estrictamente necesarios, el médico puede tomar la decisión de transfundir concentrado de hematíes del mismo grupo sanguíneo antes del resultado de la prueba de compatibilidad si se dispone de un resultado fiable de grupo sanguíneo.