Traumatismos cerrados del globo ocular (contusiones)

Mecanismo y consecuencias

Causas: traumatismo cerrado del globo ocular causado p. ej. por golpes (con puño, patada), traumatismos deportivos (golpe con una pelota de tenis, squash o béisbol, con un disco de hockey), accidentes en bicicleta o de coche, golpe con un corcho de champaña. Las consecuencias para el órgano de la vista varían desde leves hasta muy severas. Pueden coexistir con lesiones de tejidos blandos y fracturas del hueso del macizo facial (sobre todo del hueso orbital).

Posibles consecuencias: entre otros edema y hematoma palpebral (hematoma en anteojos); sangrado de la conjuntiva (generalmente indoloro, sin empeoramiento de la agudeza visual); daño del iris, subluxación o luxación del cristalino (empeoramiento de la agudeza visual, temblores del iris, dolor ocular en luxación hacia la cámara anterior del ojo, causado por un aumento considerable de la presión intraocular); hipema (derrame de sangre en la cámara anterior del ojo; síntomas: empeoramiento de la agudeza visual, menisco de sangre en la cámara anterior o en toda la cámara ocupada por la sangre, estructuras invisibles del iris, aumento de presión intraocular a repetición); sangrado a la cámara del cuerpo vítreo parcial o total (empeoramiento de la agudeza visual, aparición de sangre dentro del campo visual, dificultad o imposibilidad para visualizar el fondo del ojo); daño en la retina; ruptura de la coroides (con empeoramiento de la visión o asintomática); lesión de los tejidos blandos y fractura de huesos del macizo facial (sobre todo del hueso orbital).

Fractura de expansión del hueso orbital: generalmente de la pared inferior del hueso orbital con inclusión de tejido graso, a veces del músculo recto inferior. Síntomas: dolor, sensibilidad, edema palpebral, crepitación subcutánea, sobre todo después de soplar por la nariz, diplopía binocular (desaparece al tapar un ojo), colapso del globo ocular (inicialmente está enmascarado por el edema orbitario), su desplazamiento hacia abajo y limitación de movilidad activa o pasiva (sobre todo en dirección vertical), alteraciones sensoriales infraorbitarias, deformidad del borde óseo orbital palpable.

Actuación

1. Interrogar y siempre examinar ambos ojos. Evaluar al menos la agudeza visual (empeoramiento), los reflejos papilares, la movilidad de los globos oculares, la profundidad de la cámara anterior (→fig. 26-3), la presencia de sangre en la cámara anterior y del reflejo rojo del fondo de ojo. Examinar al paciente a la luz del día o con una linterna de bolsillo. Si se dispone de lupas, colocárselas. Es útil el examen con la luz del oftalmoscopio directo (observar el globo ocular con el ojo desnudo o tras mirar a través del oftalmoscopio ajustando a +10 D, la luz del oftalmoscopio se centrará en las estructuras del segmento anterior y aumentará la imagen). El mejor examen se realizará con lámpara de hendidura. No comprimir el globo ocular.

2. Prohibir al paciente frotar y presionar los ojos, leer y realizar esfuerzo físico.

3. No administrar por vía oral líquidos, alimentos ni medicamentos hasta aclarar si el paciente requiere una intervención quirúrgica urgente con anestesia general. Evitar la administración de AINE, ya que pueden agravar el sangrado. No administrar medicamentos dentro del ojo antes del examen oftalmológico.

4. Evitar los vómitos administrando un medicamento iv. →cap. 1.28.

5. Realizar profilaxis antitetánica →cap. 18.10, si hay rotura en la continuidad de los tejidos.

6. Antes del examen detallado realizado por un especialista, no colocar un apósito común en el ojo, sobre todo un apósito compresivo. Asegurar el globo ocular con una tapa rígida (plástica o metálica) para que la frotación o la presión no agraven el cuadro.

7. Indicar la radiografía o la TC del orbital para evaluar si se ha presentado fractura de las paredes orbitarias.

8. En caso de hematoma palpebral aislado, hematoma periorbital o petequias conjuntivales utilizar durante 24-48 h compresas frías con hielo sin presionar el globo ocular para disminuir el edema y posteriormente compresas tibias para facilitar la absorción del hematoma.

9. En caso de extravasación de sangre a la cámara anterior del ojo trasladar al paciente con la cabeza elevada en 30°, asegurar el reposo.

10. En caso de fractura en expansión del orbital, prohibir al paciente que se suene la nariz, indicar la elevación de la cabeza mientras se encuentra acostado y aplicar compresas frías.

11. Referir al oftalmólogo, sobre todo si se presentan: deterioro o pérdida de la visión, enrojecimiento del globo ocular profundo (ciliar: un borde rojo-violáceo alrededor del limbo corneal siempre significa reacción inflamatoria en el segmento anterior de la membrana vascular), enrojecimiento del globo ocular, daño a la córnea, anisocoria, dilatación de la pupila como respuesta a la luz con iluminación alterna en ambos ojos (pupila de Marcus Gunn), disminución de la profundidad o un aumento significativo de la profundidad de la cámara anterior, temblor del iris, aumento de la presión intraocular, visión doble, disminución de la movilidad del globo ocular, exoftalmo.

figurasArriba

Fig. 26-3. Evaluación de la profundidad de la cámara anterior del ojo. AB: parte temporal y nasal del iris iluminadas uniformemente (cámara anterior del ojo profunda: estado normal). C: iluminada solamente la parte temporal del iris (profundidad de la cámara anterior del ojo reducida: riesgo de oclusión del ángulo iridocorneal)