Vértigo

Sensación alucinatoria de movimiento rotatorio del entorno o del propio cuerpo, frecuentemente acompañada de náuseas o vómitos, relacionada con una lesión del sistema vestibular y/o sus conexiones neuronales (vértigo sistémico).

Patogenia y causas

Lesión del aparato vestibular en el oído interno, de las fibras vestibulares del VIII par craneal, del núcleo vestibular en el tronco encefálico o de otras estructuras del sistema nervioso responsables de mantener el equilibrio (cerebelo, formación reticular, corteza temporooccipital). La sensación de movimiento rotatorio aparece únicamente en el caso de una lesión asimétrica (unilateral). Una lesión bilateral simétrica no origina vértigo.

Causas

1) periféricas: traumatismo del oído interno (fractura del peñasco, fístula perilinfática, conmoción laberíntica), laberintitis, neuronitis vestibular del nervio VIII (con mayor frecuencia vírica), neoplasia en el oído interno, isquemia del laberinto (oclusión de la arteria vestibular anterior, rama de la arteria cerebelosa anteroinferior), enfermedad de Ménière (hydrops endolinfático del laberinto de etiología desconocida), otoesclerosis laberíntica, cinetosis y vértigo posicional benigno

2) centrales: ACV del tronco encefálico y/o del cerebelo, tumor del ángulo pontocerebeloso, esclerosis múltiple (un foco de desmielinización en la zona de entrada de la raíz del VIII par), migraña, crisis epiléptica.

Diagnóstico

1. Anamnesis y exploración física: es necesario asegurarse de que las molestias que describe el paciente son realmente vértigos. Los pacientes usan con asiduidad el término "vértigo" para describir las sensaciones inespecíficas caracterizadas por inseguridad del equilibrio, pero que no están relacionadas con la sensación del movimiento rotatorio (vértigo no sistémico). Esas sensaciones pueden ser el resultado de varios procesos como el presíncope, otras alteraciones de la conciencia, trastornos del equilibrio, paresias, crisis epilépticas o ataxia. Se deben establecer las características del vértigo y los síntomas acompañantes, lo que permitirá diferenciar entre causa central y periférica →tabla 1.

2. Exploraciones complementarias: pruebas vestibulares (calóricas, rotatorias), audiograma, pruebas de neuroimagen (TC, RMN, angio-RMN) y otras en función de la causa sospechada.

Tratamiento

Depende de la causa. Tratamiento sintomático de emergencia del vértigo periférico: tietilperazina 6,5 mg cada 6-8 h VO, VR, iv., IMVSc.

PERSPECTIVA LATINOAMERICANA

Otros fármacos utilizados: dimenhidrinato 50-100 mg VO cada 8 h; betahistina 8-24 mg VO cada 8 h; difenidol, inicialmente 50 mg VO seguido de 25 mg cada 4 h durante 24-48 h, a continuación 25 mg cada 6-8 h.

TABLAS

Diferenciación del vértigo

Manifestaciones clínicas

Síndrome central

Síndrome periférico

Características de las molestias

Sensación de balanceo o de caída, postura inestable y marcha insegura

Alucinación de movimiento rotatorio

Comienzo de los síntomas

Súbito o gradual

Súbito, paroxístico

Intensidad

Mediana o baja

Alta

Evolución

Variable o estable

Los síntomas más intensos aparecen al inicio, con el paso del tiempo se hacen más leves

Episodio aislado

Dura varios segundos, puede provocar caídas

Desde más de diez minutos hasta varias decenas de horas

Duración de los síntomas

Meses, años

Hasta varias semanas

Movimientos de la cabeza

Tienen poco efecto en los síntomas

Aumentan los síntomas

Alteraciones de la conciencia

Posibles

Ausentes

Convulsiones

Posibles

Ausentes

Cefalea

Frecuente

Poco frecuente

Alteraciones de la visión

Diplopía, escotomas, disminución de la agudeza visual, incluso ceguera

Ausentes

Síntomas y signos de la lesión del SNC

A menudo paresia de las extremidades y de los pares craneales

Solo se puede presentar parálisis facial periférica

Trastornos de la audición

Ausentes

Hipoacusia, sordera, acúfenos, plenitud ótica