Brucelosis

Definición y etiopatogeniaArriba

1. Agente etiológico: bacilos gramnegativos del género Brucella con 6 especies patógenas para humanos y animales: B. melitensis, B. abortus, B. suis, B. neotomae, B. ovis y B. canis. Patógeno intracelular no productor de esporas. Estas bacterias muestran una alta resistencia a los factores ambientales externos. Pueden sobrevivir en agua o suelo >3 meses. Sin embargo, son sensibles al calentamiento (a temperatura >65 °C tardan entre diez y veinte minutos en morir), y a los desinfectantes como a la solución de cresol purificado y el jabón de potasio, la cloramina, y a la soda cáustica.

2. Patogenia: después del ingreso en el organismo humano, se activan los granulocitos que se acumulan en el sitio de inoculación. Las bacterias primero son opsonizadas y luego fagocitadas por granulocitos y monocitos. Como patógenos intracelulares facultativos, sobreviven y se multiplican en el interior de los granulocitos. Se supone que la proliferación inicial de los bacilos Brucella tiene lugar en los ganglios linfáticos regionales. Desde allí se desplazan por el torrente sanguíneo hasta asentar en los diferentes órganos. Muestran una especial afinidad por los tejidos ricos en células del sistema reticuloendotelial, tales como el hígado, el bazo o la médula ósea, así como del sistema musculoesquelético y tracto urogenital. En los tejidos se desarrollan abscesos, granulomas con o sin necrosis, se produce la caseificación. El principal antígeno que se encuentra en la pared bacteriana, y es al mismo tiempo un factor de virulencia, es el lipopolisacárido S-LPS (ing. smooth lipopolysaccharide). Algunos de sus componentes son responsables de las reacciones cruzadas con antígenos de Vibrio cholerae O1 y Yersinia enterocolitica O9.

3. Reservorio y vías de transmisión: el reservorio animal de B. melitensis son las ovejas, cabras, y con menor frecuencia camellos o ganado bovino. El principal reservorio animal de B. abortus es el ganado bovino, pero también los camellos, búfalos y yaks. B. suis aparece en cerdos domésticos y salvajes (biovariantes 1-3), también se ha encontrado en ganado bovino (biovariante 1), en renos (biovariante 4) y ocasionalmente en liebres y roedores. B. canis afecta a los perros, sobre todo a los criados en perreras. Las bacterias también se aíslan en zorros, visones y depredadores alimentados de forma intencional o por accidente con residuos contaminados con Brucella.

La fuente de infección para los humanos es el animal enfermo, sus secreciones o excrementos, así como los alimentos de origen animal no sometidos a tratamiento térmico (leche, queso, carne). Las infecciones son particularmente frecuentes durante los partos o abortos espontáneos de animales de granja infectados, después del contacto con material biológico (fetos, líquido amniótico, placenta). Las vías de infección incluyen el contacto directo (piel dañada, conjuntivas), el sistema respiratorio (posible inhalación) y la vía oral (consumo de productos contaminados, como leche no pasteurizada, queso).

4. Factores de riesgo de infección: contacto con animales infectados, sus secreciones y excrementos, así como el consumo de productos lácteos contaminados (en países donde la brucelosis no es endémica, la infección se relaciona con el consumo de alimentos importados contaminados).

Brucella puede causar infección por vía inhalatoria (sobre todo en laboratorios). La dosis infecciosa es de 10-100 bacterias. Debido a la facilidad de causar infección por esta vía, ha sido clasificada como agente de bioterrorismo.

5. Período de incubación y de transmisión: el período de incubación varía desde unos días (en el caso de la brucelosis aguda, B. melitensis), hasta varios meses (en brucelosis crónica, B. abortus). La transmisión de persona a persona es muy poco frecuente.

Cuadro clínico e historia naturalArriba

Es una enfermedad con un espectro de manifestaciones muy amplio, que va desde la forma asintomática hasta infecciones graves que ponen en peligro la vida. Debido a una sintomatología muy rica pero poco específica, se la considera "un gran imitador". El cuadro clínico y la gravedad de la enfermedad dependen de la especie, la dosis infecciosa, la vía de infección y las características del huésped, tales como su estado inmunológico, nutricional, enfermedades y fármacos concomitantes, sobre todo los reductores de la acidez gástrica.

Se distingue la infección aguda (con un comienzo sintomático <8 semanas después de la infección), prolongada (8-52 semanas) y crónica (>52 semanas). Puede presentarse solo como enfermedad aguda, enfermedad crónica derivada de una infección aguda, o como enfermedad crónica primaria.

Tanto en la enfermedad aguda como crónica puede verse afectado cualquier tejido u órgano. Las manifestaciones más frecuentes son osteoarticulares, neurológicas, circulatorias, urogenitales y hepáticas. Pueden formarse abscesos metastásicos. El inicio de la enfermedad puede ser repentino (brucelosis aguda) o con manifestaciones que van apareciendo paulatinamente durante semanas o meses (brucelosis crónica). Es característico el curso recurrente de la forma crónica (en un 5-15 % de los casos); las recaídas suelen ocurrir en los 6 meses posteriores a la finalización del tratamiento, son más leves y no están relacionadas con la farmacorresistencia.

Síntomas:

1) brucelosis aguda: astenia significativa, mialgia, artralgia, sudoración intensa, pueden ocurrir trastornos gastrointestinales y dolor testicular

2) brucelosis crónica: los síntomas más comunes son trastornos del aparato locomotor, sobre todo mialgias, y a veces alteraciones sensoriales y síndromes radiculares. El enfermo se queja de fatiga, pérdida de apetito, sudoración excesiva; pueden aparecer trastornos mentales, alteraciones del sueño, cefalea, pérdida de audición en ambos oídos, manifestaciones de orquitis, trastornos de la potencia, alteraciones menstruales. El ~25 % de los enfermos se queja de tos.

Las siguientes manifestaciones pueden aparecer tanto en la brucelosis aguda como en la crónica:

1) Fiebre: en la mayoría de los casos (80-100 %) se produce fiebre alta de curso frecuentemente ondulante o irregular, a menudo con escalofríos. A pesar de la fiebre se observa bradicardia relativa, y puede aparecer hipotensión. Como no hay manifestaciones patognomónicas, la brucelosis es una de las causas más frecuentes de fiebre de origen desconocido (→Fiebre de origen desconocido), y de fiebre neutropénica en zonas endémicas.

2) Alteraciones del aparato locomotor: es la afectación más común en la brucelosis crónica. Se produce mono- u oligoartritis, con mayor frecuencia en rodillas, caderas, sacroilíacas, hombros y esternoclaviculares. Se puede acompañar de osteomielitis, más frecuentemente en vértebras dorsolumbares. La artritis es de carácter degenerativo-proliferativo, con formación de osteofitos.

3) Hepatitis: ocurre en un 25-30 % de los enfermos, más a menudo en la brucelosis aguda. Los cambios patológicos pueden presentarse como hepatitis, granulomas no caseificantes o abscesos menores. La colecistitis es infrecuente.

4) Alteraciones hematológicas: esplenomegalia (20-30 % de los casos) y linfadenopatía (10-20 %). La médula es hipercelular y pueden formarse granulomas. Alteraciones en el hemograma →Exploraciones complementarias.

5) Infección del sistema nervioso (neurobrucelosis): puede presentarse como meningitis y/o encefalitis linfocitaria, mielitis, abscesos cerebrales y epidurales, neuropatía periférica, lesión de los nervios craneales, lesión simétrica del octavo par craneal (que se manifiesta por hipoacusia en un rango >1000 Hz ).

6) Infección del sistema urogenital: orquiepididimitis en hombres (~20 %), anexitis, cervicitis y abscesos pélvicos en mujeres. Las embarazadas infectadas pueden sufrir abortos espontáneos. Pueden producirse también nefritis intersticial, pielonefritis o glomerulonefritis.

7) Lesiones cutáneas: en un 2-6 % de los casos aparece un exantema inespecífico con máculas pequeñas o maculopapular, eritema nudoso, ulceración cutánea o vasculitis.

8) Forma cardiovascular: es infrecuente. Se puede producir endocarditis (1 % de todos los casos de brucelosis), con poca frecuencia como miocarditis o pericarditis, endarteritis y aneurismas micóticos.

9) Lesiones oculares: uveítis, iridociclitis, queratitis, neuritis óptica, endoftalmitis.

DiagnósticoArriba

Debido al cuadro clínico poco específico, el diagnóstico puede ser difícil, en particular en países no endémicos y en casos sin antecedentes epidemiológicos. La infección por Brucella spp. siempre debe tenerse en cuenta en el diagnóstico diferencial de la fiebre de origen desconocido (→Fiebre de origen desconocido).

Exploraciones complementarias

1. Identificación del agente etiológico

1) Cultivo de material biológico (sangre, médula ósea, tejidos, LCR, líquido sinovial): tiempo de incubación prolongado (incluso ≥30 días), baja sensibilidad (15-70 % en el caso de hemocultivos). Las muestras positivas deben manejarse bajo estrictas medidas de bioseguridad en los laboratorios clínicos, por el alto riesgo de infección para el personal que las manipula. El equipo clínico debe informar de la sospecha diagnóstica al laboratorio al que remite muestras biológicas.

2) Pruebas serológicas: constituyen la base del diagnóstico. Los anticuerpos de clase IgM aparecen a la semana de la infección. A partir de la 2.ª aparecen los de clase IgG. Con el tiempo los niveles de ambos anticuerpos disminuyen. Si los anticuerpos IgG no van desapareciendo, es una señal de recaída o progresión hacia la fase crónica. La brucelosis crónica se acompaña de un título elevado de anticuerpos IgG, mientras que un título bajo indica más bien una fase de recuperación tardía. Se determinan mediante ELISA, fijación del complemento, aglutinación de Wright, aglutinación tras tratamiento del suero con 2-mercaptoetanol, aglutinación en tubo (TAT), inmunofluorescencia indirecta, test de Coombs y hemaglutinación pasiva. Títulos ≥1:100-1:160 se consideran significativos desde el punto de vista diagnóstico en zonas no endémicas. La infección se confirma si el título aumenta ≥4 veces durante el período de recuperación. Si el título de anticuerpos es muy elevado, las pruebas de aglutinación pueden dar falsos negativos por el fenómeno de prozona (inhibición de la aglutinación en muestras que contienen concentraciones demasiado elevadas de anticuerpos). Las pruebas de ELISA, que cada vez se utilizan más, detectan anticuerpos (IgA, IgM e IgG) contra antígenos citoplasmáticos. En casos dudosos, como en la sospecha de recaída, son más fáciles de interpretar (los anticuerpos contra las partículas S-LPS pueden persistir un largo período de tiempo después de la recuperación). La técnica ELISA también es útil para el diagnóstico y seguimiento de la neurobrucelosis (estudio del LCR).

PERSPECTIVA COLOMBIANA

En Colombia la prueba de mayor uso empleada como tamizaje para brucelosis por su facilidad y alta sensibilidad es la aglutinación en porta, llamada también Rosa de Bengala. La suspensión de Brucella spp., coloreada con rosa de bengala, es aglutinada por anticuerpos presentes en el suero del paciente, lo que se observa fácilmente bajo microscopio. Si la prueba es positiva, se confirma con ELISA competitivo de antígenos específicos de brucelosis. En caso de resultado positivo de ELISA, el diagnóstico se considera confirmado. En caso de resultado negativo, se sugiere realizar PCR/cultivo.

3) Prueba cutánea de la brucelina (reacción de Burnet): la inyección de brucelina (extracto de bacterias muertas) induce una reacción de hipersensibilidad de tipo retardado, que se manifiesta por la formación de un infiltrado inflamatorio en el lugar de la inyección.

4) Estudios moleculares: es posible realizar una prueba PCR, pero no está estandarizada.

2. Otras

1) Análisis de sangre: el recuento de leucocitos en general normal o muestra una leucopenia con linfocitosis relativa, a veces se observa anemia y trombocitopenia. La concentración de proteína C-reactiva en el suero y el VHS tienen escaso valor diagnóstico (pueden ser normales o elevados).

2) Examen del líquido sinovial: características de exudado con un recuento bajo de leucocitos.

3) Estudio histológico: granulomas en muestras obtenidas por biopsia.

4) Pruebas de imagen: hepatoesplenomegalia en la ecografía abdominal; en la radiografía osteoarticular se aprecian lesiones multifocales, sobre todo degenerativas-proliferativas en la brucelosis articular; otras pruebas en función de la localización de las lesiones.

5) Examen neurológico, psiquiátrico y otorrinolaringológico (incluido audiograma).

Criterios diagnósticos

Caso probable: cuadro clínico relacionado epidemiológicamente con un caso confirmado o título alto de anticuerpos en una sola prueba.

Caso confirmado: cuadro clínicamente compatible con brucelosis, confirmado por laboratorio.

PERSPECTIVA COLOMBIANA

De acuerdo con los Lineamientos para la atención clínica integral del paciente con brucelosis en Colombia (2017), se aplican las siguientes definiciones:

1) caso sospechoso: toda persona con fiebre de comienzo agudo o insidioso con ≥1 de los signos y síntomas típicos (sudoración nocturna, osteoartralgias, cefalea, mialgias, hepatoesplenomegalia y linfadenopatías) y nexo epidemiológico (consumo de productos lácteos no pasteurizados, contacto —principalmente ocupacional— con secreciones o productos de animales de producción ganadera y perros presuntamente infectados, o exposición en laboratorios)

2) caso probable: paciente que cumple la descripción de casos sospechoso y además cuenta con resultado de Rosa de Bengala positivo

3) caso confirmado: paciente que cumple la descripción de caso probable y además cuenta con resultado positivo de ELISA competitiva específica, cultivo o pruebas moleculares PCR para Brucella spp. positivos.

Diagnóstico diferencial

Depende de la forma clínica y las lesiones predominantes. Deben considerarse, entre otros, osteítis infecciosa, tuberculosis, sepsis, rickettsiosis, fiebre tifoidea, tularemia, neoplasias malignas, enfermedades sistémicas del tejido conectivo. Diagnóstico de la fiebre de origen desconocido →Fiebre de origen desconocido.

TratamientoArriba

Tratamiento causal

1. Forma generalizada, sin predominio de afectación orgánica

1) Tratamiento de elección (opciones)

a) doxiciclina 100 mg VO cada 12 h durante 6 semanas; los primeros 7 días combinada con un aminoglucósido, p. ej. gentamicina 5 mg/kg iv. cada 24 h

b) doxiciclina 100 mg VO cada 12 h con rifampicina 600-900 mg VO cada 24 h durante 6 semanas

c) doxiciclina con rifampicina y un aminoglucósido (gentamicina o estreptomicina)

2) Tratamiento alternativo (en caso de contraindicaciones para los aminoglucósidos): doxiciclina o rifampicina a las dosis previas incluyendo ciprofloxacina 500 mg VO cada 12 h.

2. Artritis, osteítis

1) doxiciclina 100 mg VO cada 12 h con rifampicina 600-900 mg VO cada 24 h durante 3 meses, adicionalmente gentamicina durante la 1.ª semana 5 mg/kg iv. cada 24 h durante 7 días, o

2) ciprofloxacina 750 mg VO cada 12 h con rifampicina 600-900 mg VO cada 24 h durante ≥3 meses

3. Neurobrucelosis: doxiciclina 100 mg VO o iv. cada 12 h con rifampicina 600-900 mg VO cada 24 h y ceftriaxona 2 g iv. cada 12 h hasta que se normalicen los parámetros del LCR.

4. Endocarditis: gentamicina 5 mg/kg iv. cada 24 h durante 2-4 semanas y rifampicina con doxiciclina y cotrimoxazol durante 6 semanas hasta 6 meses.

5. Brucelosis en embarazadas: cotrimoxazol VO (dosis calculada para la trimetoprima 5 mg/kg) cada 12 h con rifampicina 600-900 mg VO cada 24 h durante 4 semanas.

Tratamiento sintomático

Depende de las manifestaciones: fármacos antipiréticos y analgésicos, fisioterapia, terapia con glucocorticoides en la forma ocular (tratamiento sistémico y/o tópico) y a considerar en la encefalitis.

ComplicacionesArriba

Las complicaciones dependen de la forma de infección: espondiloartropatías reactivas posinfecciosas, atrofia de los túbulos seminíferos que conduce a la infertilidad, abortos espontáneos, lesión de la médula espinal, paraplejia y otros déficits neurológicos, aneurismas en el caso de brucelosis cardiovascular.

PronósticoArriba

La tasa de mortalidad es del ~1 %, por lo general relacionada con sepsis con afectación del corazón o del sistema nervioso. Si el tratamiento no es sistemático, son frecuentes las recaídas. Por este motivo, se recomienda controlar a los enfermos hasta 2 años después del diagnóstico de la enfermedad para detectar cualquier recaída.

PrevenciónArriba

Métodos específicos

1. Vacuna preventiva: no disponible en América Latina.

Métodos no específicos

1. Erradicación de las enfermedades en los animales, evitar el consumo de alimentos que puedan contener bacterias (es decir, leche no pasteurizada, quesos blandos, en particular de cabra, carne cruda), uso de equipos de protección personal para trabajadores en contacto con animales.

2. Aislamiento de enfermos: no se requiere. Brucella spp. es sensible a la mayoría de los desinfectantes, por lo que es suficiente utilizar los métodos estándar de limpieza y desinfección de la habitación del enfermo.

3. Equipo de protección personal

1) personal médico que atiende al enfermo: estándar

2) personal de laboratorio microbiológico: estándar para laboratorios con nivel de bioseguridad BSL-2 o BSL-3; procedimientos para manejo de agentes biológicos en el nivel de bioseguridad BSL-2 o BSL-3 (minimizando el riesgo de formarse aerosoles o salpicaduras).

Tamizaje

Los técnicos de laboratorio que tienen contacto con Brucella spp. deben someterse a pruebas serológicas iniciales inmediatamente después del contacto, y luego 6, 12, 18 y 24 semanas después de la exposición.

PERSPECTIVA COLOMBIANA

En Colombia los técnicos de laboratorio que tienen contacto con Brucella spp. no tienen que someterse a pruebas serológicas especiales.

Notificación obligatoria

La enfermedad es de notificación obligatoria en Chile y no es de notificación obligatoria en Colombia.