Canalización venosa periférica

La canalización venosa periférica es un método de obtener un acceso vascular para administrar fármacos y perfundir líquidos. Los fármacos administrados iv. por lo general se deben diluir de manera adecuada. Los fármacos se administran iv. en forma de inyecciones (bolo), infusión por goteo o infusión continua. En venas periféricas no se deben administrar la mayoría de las soluciones para nutrición parenteral, otras sustancias de alta osmolaridad (p. ej. solución concentrada de KCl) ni medicamentos que puedan lesionar las venas. Las cánulas de gran diámetro utilizadas en venas periféricas permiten una administración más rápida de líquidos y de hemoderivados que los catéteres estándar para venas centrales (catéteres centrales). Los catéteres periféricos presentan menor resistencia al flujo de líquido ya que son más cortos que los catéteres centrales y pueden tener un diámetro interno no inferior.

Complicaciones

Iguales que en las inyecciones iv. Infecciones relacionadas con el catéter →Infecciones asociadas a catéteres intravasculares.

Preparación del paciente

Consentimiento informado del paciente, si puede expresarlo; posición en decúbito o sentado.

Lugar de la punción

Igual que en las inyecciones iv.

Equipo

Igual que en las inyecciones iv., pero en lugar de aguja usar catéter (cánula) para canalización de venas periféricas. En adultos se utilizan cánulas de tamaño: 22 G (azul, Ø 0,8 mm), 20 G (rosa, Ø 1,0 mm), 18 G (verde, Ø 1,2 mm), 17 G (blanca, Ø 1,4 mm), 16 G (gris, Ø 1,7 mm) y 14 G (naranja, Ø 2,0 mm). Las más usadas son las de 18 G y 20 G. Las de mayor diámetro permiten una infusión más rápida de líquidos. Para la infusión por goteo: equipo consistente en una línea con abrazadera que termina en un depósito con un extremo afilado para ser insertado en la botella (contenedor) con el líquido a infundir (solución del medicamento); en caso de necesidad un gotero y una llave de tres vías. Para la infusión continua: bomba de infusión, drenaje, jeringa adecuada (50, 20 o 10 ml; en algunas bombas de infusión solo se pueden usar determinados modelos [tipos] de jeringas) y una llave de tres vías.

Técnica

1. Identificar una vena superficial adecuada. Se puede utilizar una sonda ecográfica lineal (vascular) tanto para identificar la vena (sobre todo si se presentan problemas) como para cateterizarla. Escoger la menor profundidad posible (~1,5 cm) de la imagen y buscar un vaso comprensible de localización poco profunda.

2. Colocar (generalmente en el brazo) una banda (torniquete) para ingurgitar las venas. La visualización y punción de la vena pueden facilitarse por medio del calentamiento del miembro y masaje (palmadas) en el lugar de la punción. También se puede pedir al paciente que cierre y abra el puño varias veces.

3. Lavar y desinfectar las manos. Ponerse guantes desechables. Limpiar y desinfectar el sitio de punción con una gasa empapada de antiséptico. Rociar la piel con un antiséptico en atomizador a una distancia de 20-30 cm, esperar ~1-1,5 min (si el estado del paciente no obliga a una cateterización inmediata).

4. Tensar la piel, extendiéndola con el pulgar o con los dedos de una mano por debajo del sitio de la punción. Introducir la cánula sobre la aguja en la vena bajo con un ángulo de ~30º con respecto a la piel (→fig. 1). Si el procedimiento es guiado por la ecografía en tiempo real, colocar en la sonda lineal, previamente cubierta de una capa fina de gel, un apósito estéril impermeable o una capa de plástico estéril (especial o de guante). Colocar la sonda encima del vaso y alinearlo en sus ejes largo y corto (la calidad de imagen será mejor tras aplicar a la piel gel estéril, o humedeciéndola con un líquido estéril, p. ej. NaCl al 0,9 %, o volviendo a rociar la piel con un desinfectante). A continuación, elegir una de las dos proyecciones, puncionar la piel distalmente de la sonda bajo un ángulo de ~45° y comprobar en el monitor la entrada de la cánula sobre la aguja en el vaso.

5. Después de que aparezca sangre en el extremo de la aguja, manteniendo la aguja inmóvil con una mano, con la otra deslizar la cánula sobre la aguja hacia el interior del vaso, retirar la aguja y soltar el torniquete. Si la aguja con la cánula se ha introducido lentamente, la sangre puede aparecer en el extremo de la aguja estando todavía el extremo de la cánula (más corta que la aguja) fuera del vaso. Avanzar entonces la aguja con la cánula ~1 mm más antes de inmovilizar la aguja y comenzar a deslizar la cánula sobre la aguja hacia el vaso.

6. Verificar la permeabilidad de la cánula aspirando sangre e inyectando un pequeño volumen de NaCl al 0,9 %.

7. Fijar la cánula a la piel con un adhesivo o con un apósito especial (→fig. 2).

8. Anotar la fecha y la hora de la canalización en la documentación adecuada (o sobre el apósito).

9. Administración de fármacos

1) Inyección: manteniendo la esterilidad, cargar el medicamento en la jeringa y diluirlo adecuadamente (si es necesario), por lo general instilar lentamente a través de la cánula. Provisionalmente, los fármacos pueden administrarse con una aguja común (técnica idéntica a la extracción de muestras de sangre con una aguja común y una jeringa). Después de aspirar la sangre inyectar el medicamento. Si no se ha utilizado todo el medicamento y se prevé una nueva administración, asegurar el extremo de la jeringa con una aguja estéril y un tapón, marcar la jeringa (nombre del fármaco, dosis en mg/ml). Averiguar durante cuánto tiempo y en qué condiciones se puede almacenar el fármaco preparado.

2) Infusión por goteo: manteniendo la esterilidad, preparar una solución del medicamento en líquido para infusión (anotar el nombre y la dosis del medicamento diluido en el recipiente o en la botella). Llenar el equipo (drenaje con recipiente) con la solución de tal manera que quede eliminado el aire y el recipiente se llene hasta la mitad. Conectar el drenaje al catéter (generalmente a través de una llave de tres vías previamente llenada con líquido). Ajustar la velocidad de infusión deseada por medio de la válvula de paso o del gotero.

3) Infusión continua: manteniendo la esterilidad, preparar la solución del medicamento en la jeringa. Llenar el drenaje con la solución de tal manera que quede eliminado el aire. Conectar el drenaje al catéter (generalmente a través de una llave de tres vías) a la bomba de infusión, e insertar con cuidado la jeringa previamente marcada (debe ser visible el nombre del fármaco y la dosis total o en mg/ml). Ajustar la velocidad de la infusión (en el lugar de trabajo deben estar preparadas tablas de conversión de la dosis deseada de los medicamentos más usados en velocidad de infusión en ml/h o ml/min; las bombas de infusión modernas pueden programarse al introducir el nombre de fármaco, la dosis total, el volumen de la solución [o concentración del fármaco] y el peso del enfermo y, a continuación, programar la velocidad de infusión expresada p. ej. en μg/min/kg) e iniciar la infusión.

10. Después de cada administración de medicamento lavar la cánula con NaCl al 0,9 %. No utilizar los mismos tapones más de una vez. Cambiar el apósito si está húmedo. Si aparece inflamación local, dolor o fiebre, retirar la cánula inmediatamente. Tratamiento de flebitis superficial →Tromboflebitis superficial.

11. Tras retirar la cánula, desinfectar y presionar el lugar de la punción. Colocar un pequeño apósito adhesivo para detener el sangrado.

FIGURAS

Fig. 27.5-1. Canalización venosa periférica

Fig. 27.5-2. Fijación del catéter con un apósito