Drogas de diseño

Desde principios de este siglo ha aumentado la circulación y consumo de las llamadas nuevas drogas de diseño o nuevas sustancias psicoactivas (NPS). Se trata de drogas de abuso sintetizadas clandestinamente a partir de sustancias procedentes, en muchos casos, de la industria farmacéutica y que fueron desechadas; o bien de sustancias ya existentes a las cuales se les realizan modificaciones en su estructura. Se los considera también al conjunto de drogas de abuso obtenidas con fines recreativos, sintetizadas en pequeños laboratorios ilegales, que circulan clandestinamente junto con algunos psicofármacos derivados desde farmacias legales. El objetivo de la aparición constante de nuevas drogas de diseño es evitar los controles gubernamentales mediante la modificación en su estructura. La Oficina de las Naciones Unidas para Drogas y Crimen (UNODC) ha definido a estas sustancias como aquellas drogas no listadas en las convenciones de los años 1961 para drogas narcóticas, y de 1971 para los psicotrópicos. Al no estar sujetas a control resulta fácil ingresarlas a los países incluso declarándolas con nombres de insumos químicos habituales en numerosas industrias, y comercializadas como "euforizantes legales", "productos químicos de investigación", "abono para plantas" y "sales de baño". Cuando las leyes se actualizan, y la nueva droga es incluida en la lista de "drogas ilegales", el ciclo comienza nuevamente. Los cambios introducidos durante el “diseño” tienen la finalidad de aumentar el efecto psicoactivo.

DEFINICIÓNArriba

Son drogas diseñadas que producen efectos estimulantes, inhibitorios o alucinógenos. Se podrían clasificar en:

1. Cannabinoides sintéticos: denominados impropiamente marihuana sintética; desde su aparición en 2009 han constituido una creciente amenaza para la salud pública en los Estados Unidos por los cuadros de delirium, asociados o no a convulsiones. La Asociación Americana de Toxicología realizó en 2018 alertas sobre nuevos cannabinoides sintéticos con una fuerte acción agonista sobre los receptores CB1 y CB2, en contraste con el agonismo parcial sobre los CB1 del THC. Constituyen el grupo NPS más grande en el mercado de sustancias. Los canabinoides sintéticos fueron diseñados inicialmente para la investigación farmacológica y ninguno está actualmente autorizado para uso médico. No existen reportes aún en Argentina, pero su uso se está extendiendo en Europa y EE. UU. Se los describe con nombres como spice, K2 entre otros.

2. Catinonas (sintéticas): uno de los grupos de NPS que más ha crecido entre 2009 y 2015, con >50 nuevos componentes. Son compuestos sintéticos con estructura química relacionada con la catinona, un alcaloide encontrado en la planta de khat, con bastante semejanza a las anfetaminas. Se las conoce como "sales de baño". Se distribuyen en bolsas de plástico o paquetes de papel aluminio etiquetados como "No apto para el consumo humano", a veces también como "fertilizantes" o "alimento para plantas", o más recientemente como "limpiador de joyas" o "limpiador de pantalla de teléfonos". Se venden por Internet y en las tiendas de parafernalia de drogas con diversos nombres como "ola de marfil", "paloma roja", "seda azul", "séptimo cielo", "cielo de vainilla", "ola lunar" y "cara cortada" en español; y "Ivory Wave", "Bloom", "Cloud Nine", "Lunar Wave", "Vanilla Sky", "White Lightning" y "Scarface" en inglés. Las modalidades de consumo son VO (vía de administración usada en Argentina), iv. o inhalada, siendo las dos últimas las más asociadas a mortalidad. Los usuarios de drogas que creen que están comprando otras drogas como el éxtasis, podrían estar en peligro de recibir catinonas sintéticas en su lugar. Las catinonas sintéticas más comunes incluyen la 3,4-metilenedioxipirovalerona (MDPV; la más frecuente), la mefedrona ("Drone", "Meph" o "Meow" en inglés) y la metilona, así como varias sustancias más. Químicamente se parecen a las anfetaminas (como la metanfetamina) y a la MDMA (éxtasis). La MDPV aumenta el nivel de dopamina en el cerebro de la misma manera que la cocaína, pero es al menos 10 veces más potente, lo que explicaría un alto potencial de abuso y adicción de las catinonas sintéticas. Al igual que con las fenetilaminas, en ausencia de sustitución del anillo, las catinonas se comportan como estimulantes del SNC, aunque invariablemente con una potencia menor que el correspondiente análogo de fenetilamina.

3. Fenetilaminas psicodislépticas: la denominación NBOMe (N-bomb) se refiere a cualquiera de los tres alucinógenos sintéticos estrechamente relacionados (25I-NBOMe, 25C-NBOMe y 25B-NBOMe) que se suministran como sustitutos legales del LSD o mescalina. También se les llama "ácido legal", "sonrisas", "25I " o, en Argentina, "LSD sintético". Generalmente se encuentran como polvos, líquidos, empapados en papel secante (como LSD) o incorporados a productos comestibles. Existen 33 variantes de NBOMe según las sustituciones operadas en la molécula. Estas sustancias actúan sobre los receptores de la serotonina en el cerebro, al igual que otros alucinógenos, pero son considerablemente más potentes, incluso más que el LSD. El NBOMe es activo por vía sublingual, aplicado sobre labios o encías, esnifado o por vía ocular aplicándose papel secante embebidos en la sustancia. Los efectos suelen durar entre 6- 10 h, si bien se demora en comenzar hasta 2 h, por lo que el consumidor puede repetir la dosis ante la sensación de una falta de efectos, lo que conlleva un mayor riesgo de toxicidad y muerte. Existen casos clínicos registrados en Argentina. Las triptaminas alucinógenas: similares al grupo de N-BOME, actúan de forma similar al LSD.

4. Benzodiazepinas de diseño (no circulan en Argentina): las primeras benzodiazepinas de diseño disponibles en Internet fueron el diclazepam, flubromazepam y pyrazolam; poco tiempo después aparecieron: clonazolam, deschloroetizolam, flubromazolam, nifoxipam y meclonazepam. Ninguno de ellos ha sido aprobado para uso medicinal en ningún país.

5. Gammahidroxibutirato (GHB): es un depresor del SNC con una vida media corta; se utiliza en circunstancias recreacionales por los comprobados efectos de euforia, desinhibición y sedación. Atraviesa rápidamente la barrera hematoencefálica. El mecanismo de acción más aceptado es la posible acción neurotransmisora o neuromoduladora; se acepta que altera la actividad dopaminérgica, dependiendo de la dosis incorporada. Los efectos del GHB aparecen en general a los 10 minutos y el pico máximo en plasma aparece entre 20-45 minutos. Los efectos duran entre 2-6 horas y dependen de la dosis.

6. Opioides sintéticos: la gran disponibilidad de estas sustancias, así como su potencial tóxico y adictivo, es varias veces mayor al de los opioides legales. Son populares tanto los derivados del fentanilo (sobre todo el furanilfentanilo), como los nuevos opioides sintéticos (entre otros: AH-7921, MT-45 y U47700). En Argentina, en los últimos años comenzó a aumentar el consumo de tramadol. El carfentanilo es una sustancia más potente que la morfina; se sintetizó por primera vez en 1974 y sigue siendo el opioide más potente del mundo. Apareció por primera vez en Argentina en 2022 como contaminante de cocaína y provocó 24 muertes en menos de 24 h. No se encuentra bajo control internacional. En EE. UU. y el Canadá el uso de opioides sintéticos sin prescripción y de heroína ha provocado en los últimos años una epidemia de muertes por sobredosis mayor que la derivada de los incidentes de tráfico.

7. Anfetamínicos de síntesisAnfetaminas.

PERSPECTIVA COLOMBIANA

Entre las nuevas sustancias psicoactivas documentadas en Colombia se encuentran: gold: combinación de derivados anfetamínicos con una sustancia opioide; 2CB: una feniletilamina; WAX: marihuana sintética con altas concentraciones de THC; éxtasis recargado (R): derivados anfetamínicos; coco: cocaína sintética con un aromatizante con olor a coco.

CUADRO CLÍNICO Y DIAGNÓSTICOArriba

Síntomas de consumo: las consecuencias de la síntesis de estas sustancias, elaboradas clandestinamente y diseñadas para producir determinados efectos psicoactivos, son frecuentemente adversas, imprevisibles y a menudo letales en los usuarios.

1. Cannabinoides sintéticos: prevalece una fuerte agitación, alucinaciones, taquicardia, hipertensión, ocasionalmente convulsiones e incluso estados convulsivos, isquemia miocárdica aguda y ACV. Una de las complicaciones más frecuentes de la intoxicación es la rabdomiólisis aguda, y a veces muy grave, que puede conducir a LRA; se pueden observar comportamientos suicidas y agresión contra las personas de su entorno.

2. Fenetilaminas y catinonas: el cuadro clínico de la intoxicación por estas sustancias es similar al de la intoxicación por anfetaminas (→Anfetaminas), aunque predomina una fuerte agitación psicomotriz (hasta el síndrome simpaticomimético →Síndrome simpaticomimético). Además, se describen: síndrome serotoninérgico →Síndrome serotoninérgico; hiponatremia (con cuadros confusionales causada por un síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética, ingesta incontrolada de agua, y la deshidratación producida con la ingesta simultánea de alcohol, como causas múltiple y asociada); hipertermia; el delirium agitado fatal (paranoia, agitación, alucinaciones, a veces comportamiento psicótico y violento); euforia y aumento en la sociabilidad y el deseo sexual. La sustancia más peligrosa de este grupo es la mefedrona, que puede ocasionar hiponatremia amenazante para la vida e hipertensión intracraneal con riesgo de edema cerebral. Triptaminas alucinógenas: actúan de manera parecida al LSD, pueden provocar síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea, y al ser estructuralmente similares a la serotonina también síndrome serotoninérgico →Síndrome serotoninérgico. Pequeñas dosis pueden causar convulsiones, paro cardiorrespiratorio y muerte. Los usuarios pueden ingerir una de estas drogas sin saberlo, creyendo que se trata de LSD.

3. BenzodiazepinasBenzodiazepinas.

4. GHB: inicialmente produce un cuadro desinhibitorio y posteriormente el deterioro progresivo del sensorio; la toxicidad del GHB se caracteriza por náuseas, vómitos, sudoración profusa, incontinencia, disturbios visuales, ataxia, bradicardia, hipotensión; la combinación con otro depresor del SNC puede potenciar la depresión respiratoria. Debe sospecharse en aquellos pacientes con cuadros de deterioro del sensorio y alcoholemias negativas.

5. Opioides sintéticos: producen síndrome narcótico opioide →Opioides y muerte por sobredosis.

6. Anfetamínicos de síntesisAnfetaminas.

Los productos obtenidos con las técnicas "caseras" con permanganato de potasio pueden producir daños irreversibles en el SNC

Exploraciones complementarias

No existen métodos rutinarios para detectar las drogas sintéticas en el organismo. Los cannabinoides sintéticos no se detectan en orina como el THC. Las pruebas inmunoquímicas aplicadas en casos clínicos y de rehabilitación de drogas detectan la mayoría de las benzodiazepinas de diseño con suficiente sensibilidad. Según la gravedad del cuadro realizar gases en sangre, creatinina-cinasa, ácido láctico y rutina general con ionograma y función renal controlando urea y creatinina, valoración cardiológica con ECG.

TRATAMIENTOArriba

1. Descontaminación: no es necesaria.

2. Antídoto: en caso de intoxicaciones por benzodiazepinas sintéticas →Benzodiazepinas o de opioides →Opioides. En caso de intoxicación por opioides sintéticos el uso de Naloxona.

3. Tratamiento sintomático: mantener las funciones vitales básicas y corregir los trastornos existentes. En caso de agitación extrema administrar benzodiazepina a dosis altas en infusión iv. continua, y en caso de alucinaciones usar haloperidol iv. Si se presentan manifestaciones de síndrome serotoninérgico →Síndrome serotoninérgico. En caso de hiponatremia →Hiponatremia.